Los derechos de propiedad están garantizados por la Constitución nacional. Su respeto constituye la base de la vigencia del Estado de Derecho y de la calidad de las instituciones. Son los pilares de toda sociedad que estimula el desarrollo económico y la generación de riqueza. Sin su existencia resulta imposible mejorar los niveles de vida y financiar un sistema que consolide la seguridad y la justicia. El Estado mantiene en ellos su función primaria y básica. Esta calidad institucional en cuanto a las garantías sobre la propiedad privada está erosionada hace tiempo en el noroeste de nuestro país, con problemas arcaicos, pero también nuevos. Contamos en esa estratégica zona con campos cuyos títulos se originan en las antiguas y coloniales…
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Fuente: lanacion.com.ar






