Un grupo de 14 astronautas hizo ejercicio entre 45 minutos y una hora por día durante casi seis meses en el espacio. Esa rutina ayudó a que su corazón pudiera adaptarse a la gravedad de Marte, según un estudio dirigido en parte por Benjamin Levine, investigador del Centro Médico UT Southwestern. El trabajo fue publicado en Circulation y analiza un riesgo de los viajes espaciales largos.La investigación siguió a nueve hombres y cinco mujeres durante sus misiones en la Estación Espacial Internacional. La duración de esas estadías fue parecida a la que tendría un viaje a Marte. Al principio, el corazón de todos los participantes se hizo un poco más pequeño y cambió su forma de trabajar. Sin embargo, esos…
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