La desidia y la violencia contra los animales volvieron a mostrar su cara más oscura en el partido de Merlo, esta vez en las inmediaciones del Club El Cortijo. Todo ocurrió mientras empleados municipales realizaban tareas de desmalezamiento y corte de pasto con maquinaria pesada. En medio de los trabajos, Agustín —un perro que llevaba collar y que circulaba junto al personal por la zona— sufrió heridas devastadoras que le causaron la mutilación de una de sus patas delanteras y lesiones de extrema gravedad en la otra. Los veterinarios recomendaron la eutanasia pero algo en ella le indicó el camino a seguir: “Nunca dejó de pedir mimos”Aunque los trabajadores argumentaron que se trató de un accidente porque “no lo vieron”…
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Fuente: lanacion.com.ar






