Más de 80 corredores recorrieron el sábado 24 de octubre los pasillos del centro comercial Marina Square, en Singapur, para completar sus rutinas de entrenamiento lejos de la contaminación. El humo de los incendios forestales en Indonesia —que arrasan bosques y turberas en Borneo y Sumatra— deterioró la calidad del aire de la ciudad-Estado hasta los peores registros en más de una década y obligó a suspender toda actividad deportiva al aire libre.
Los atletas encontraron una salida poco convencional: los corredores climatizados de los centros comerciales. Según informó la AFP, las agrupaciones deportivas locales organizaron sesiones matutinas antes de la apertura de las tiendas para convertir dos pisos del establecimiento en pistas improvisadas. Lo que surgió como un recurso de emergencia podría extenderse a otros edificios si la polución persiste.
Prohibido esprintar, adelantar y gritar dentro del centro comercial
Los organizadores fijaron normas estrictas para garantizar el orden dentro del recinto. Eugene Beh, de 52 años y fundador del Singapore Runners Club, advirtió ante unos 60 integrantes que no se permite esprintar, adelantar ni gritar durante el recorrido. Escupir y dejar sudor en el suelo también quedaron prohibidos.
Beh señaló que la neblina tóxica los forzó a cancelar varias sesiones programadas en exteriores. La contaminación, arrastrada por los vientos desde los focos de incendio en Indonesia, convirtió cada salida a la calle en un riesgo respiratorio.
Por su parte, el club X-Run presentó un plan detallado a la administración de Marina Square para obtener la autorización. Eddie Chang, entrenador principal de esa agrupación, explicó a la agencia que evaluaron factores como el ancho de los pasillos, las curvas cerradas y el horario temprano para evitar interferencias con los compradores.
Una corredora cubrió 10 kilómetros y un retirado completó 21 dentro del edificio
Para varios participantes, la necesidad de mantener el volumen de entrenamiento es urgente. Angeline Zeng, de 57 años y empleada del sector bancario, completó 10 vueltas al centro comercial, equivalentes a unos 10 kilómetros. Con un medio maratón en Taipéi a menos de una semana y una carrera completa en diciembre, la corredora no puede permitirse pausas.
En declaraciones a la AFP, Zeng aseguró que “el aire acondicionado te hace sentir como si estuvieras corriendo en el extranjero, donde las temperaturas son frías”. No obstante, admitió que dar vueltas dentro de un edificio resulta monótono tras un rato y que la modalidad funciona mejor para distancias cortas.
Por su parte, Paul Wong, un retirado de 54 años del club X-Run, llevó la exigencia más lejos: cubrió 21 vueltas, el equivalente a 21 kilómetros. A poco más de un mes del Maratón Internacional de Singapur, necesita completar hasta 80 kilómetros semanales, pero la bruma lo confinó bajo techo. El corredor relató que en las últimas dos semanas acumuló cerca de 100 kilómetros en la cinta, con una sesión máxima de 28 kilómetros durante dos horas y media, un esfuerzo que calificó de “muy mental”.
Singapur figura entre las 20 ciudades más contaminadas del planeta
El deportista destacó que el principal obstáculo para la actividad física en exteriores es la combinación de humedad y neblina tóxica, factores que, según el entrenador, duplican y triplican el impacto sobre el rendimiento de los atletas. La migración al entrenamiento bajo techo, aseguró, reduce esos efectos adversos y permite sostener la preparación.
Si bien la calidad del aire mejoró esta semana, el miércoles Singapur todavía figuraba entre las 20 ciudades más contaminadas del mundo, según datos de IQAir, el monitor de calidad del aire con sede en Suiza. El dato confirma que la crisis atmosférica dista de resolverse.
Ante esa perspectiva, ambos clubes planean extender las sesiones en centros comerciales y gestionar permisos en otros establecimientos.
Fuente: infobae.com














