Cada verano, cuando el humo de los incendios forestales cubre ciudades enteras y los índices de calidad del aire colapsan, los investigadores y reguladores se encuentran con una herramienta que hasta hace poco no existía: imágenes horarias y casi en tiempo real de los contaminantes que se originan, migran y se disipan en la atmósfera sobre América del Norte.El instrumento detrás de esa capacidad es TEMPO (Tropospheric Emissions: Monitoring of Pollution), un satélite desarrollado en conjunto por la NASA y el Observatorio Astrofísico Smithsoniano, que orbita a 35.400 kilómetros (22.000 millas) sobre el ecuador.Según informó Smithsonian Magazine, a principios de agosto de 2026, Portland quedó cubierta por humo y gases de incendios forestales, lo que la convirtió temporalmente en la…
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Fuente: infobae.com






