El proceso de disolución e inicio de liquidación del Instituto de Obra Social de las Fuerzas Armadas (IOSFA) que formalizó el gobierno de Javier Milei a través del Decreto 1286/2026 tiene sus consecuencias directas en las provincias de Santa Fe y Mendoza. Las delegaciones de Rosario y la capital mendocina cerrarán sus puertas el 30 de noviembre y más de 100 trabajadores quedarán a la deriva.
La polémica decisión afecta a más de mil trabajadores de la obra social de las Fuerzas Armadas en todo el país, muchos de ellos con décadas de antigüedad, que “hoy quedan sin trabajo y sin reconocimiento por toda una vida de servicio a la institución”, según señalaron trabajadores y trabajadoras de la obra social en un comunicado que se dio a conocer en los últimos días.
En territorio rosarino, la medida alcanza a empleados de distintos sectores de la institución, entre ellos la farmacia IOSFA, el centro de auditoría y la delegación de atención al afiliado.
De acuerdo con lo señalado por Alejandro Sortino, delegado de ATE en IOSFA, 60 trabajadores se verán afectados por el cierre. De ese total, alrededor de 10 pertenecen a la planta permanente, mientras que el resto se desempeña bajo distintas modalidades de contratación.
Sortino explicó que varios empleados recibieron notificaciones sobre la no renovación de sus contratos, con desvinculaciones previstas para el 30 de noviembre. En declaraciones para el medio Cfin, también cuestionó la situación de trabajadores que llevan entre 15 y 20 años de antigüedad mediante contratos sucesivos.
El dirigente sindical indicó que él mismo se encuentra entre los afectados, después de 37 años de servicio en la institución. En Santa Fe capital, otros 25 trabajadores enfrentan una situación similar, mientras que Reconquista también registró el cierre de su dependencia.
Mientras que en la ciudad de Mendoza, más de una veintena de trabajadores recibieron notificaciones oficiales de despido y deberán dejar sus puestos a partir del próximo 30 de noviembre.
La situación alcanza a los empleados del centro médico Santa Rita, ubicado en pleno corazón de la ciudad de Mendoza, que también será cerrado, y. a su vez, a trabajadores de otras dependencias de la provincia.
“Durante años, estos trabajadores fueron contratados mediante contratos sucesivos y renovaciones consecutivas que no les reconocían estabilidad laboral, pese a que en la práctica sostenían tareas permanentes y esenciales para el funcionamiento de la obra social”, expresaron los trabajadores mendocinos a través de un comunicado.
En ese contexto, sostiene que “no se trata solamente de una reorganización administrativa», sino que «son miles de familias que pierden su sustento y ahora enfrentan la incertidumbre y la desprotección”.
Según detalló el medio Mdzol, en el centro médico Santa Rita trabajan poco más de 20 agentes civiles, entre profesionales y personal administrativo. De ellos, unos 15 se desempeñan en el área médica y otros seis en administración. A ellos se suman los empleados de la delegación mendocina y de la farmacia propia «que ya fue cerrada», aunque todavía no hay precisiones concretas sobre la cantidad total de afectados en la provincia.
El establecimiento cuenta con servicios de odontología, kinesiología, enfermería, psicología, nutrición, clínica médica, diabetología y pediatría, entre otras especialidades, tal como expresó Pereyra. Allí concurren afiliados no solamente del Gran Mendoza, sino también de departamentos alejados, como San Rafael y Malargüe, e incluso de Uspallata.
Fuente: eldestapeweb.com














