Una muestra de apenas medio gramo del asteroide Bennu permitió reconstruir parte de una historia que comenzó hace 4.500 millones de años. Investigadores de la Escuela Politécnica Federal de Zúrich (ETH Zurich) concluyeron que el cuerpo del que proviene Bennu se formó cerca de una zona fría del joven Sistema Solar, donde el agua se congelaba y se mezclaban materiales de distintas regiones. El estudio también señala que Júpiter ayudó a ordenar ese proceso.El hallazgo surge del análisis de material que la misión OSIRIS-REx de la Administración Nacional de Aeronáutica y el Espacio (NASA) recogió en Bennu y devolvió a la Tierra en septiembre de 2023. La cápsula aterrizó en el desierto de Utah con unos 120 gramos de polvo…
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