El desplazamiento de Cucusa, una hembra de aguará guazú, dejó una señal en los datos de su collar de rastreo. Sus recorridos cambiaron y, poco después, ocho cámaras trampa instaladas en el área de Ansenuza, en Córdoba, confirmaron el nacimiento de cuatro cachorros de una especie en peligro de extinción en la provincia.El registro fue posible luego de que a Cucusa le colocaran un collar de seguimiento en abril. La información sobre los sitios que frecuentaba permitió orientar la ubicación de las cámaras, que comenzaron a documentar una etapa poco visible de la vida silvestre: la crianza de una camada de aguará guazú.Ocho cámaras confirmaron el nacimiento de la camadaEl conservacionista Augusto Distel contó que advirtió un cambio en el…
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