Un panel de expertos de las Naciones Unidas concluyó que Rusia cometió crímenes de lesa humanidad al atacar de manera reiterada la infraestructura energética de Ucrania, en un informe difundido este lunes que también documenta otras presuntas violaciones del derecho internacional cometidas durante la guerra. El organismo había señalado previamente a Moscú por crímenes similares vinculados a ataques con drones contra población civil y al traslado forzado de menores.
El panel fue creado por el Consejo de Derechos Humanos de la ONU tras el inicio de la invasión rusa a gran escala en 2022, con el mandato de investigar posibles violaciones del derecho internacional durante el conflicto. Desde entonces, el organismo ha acusado en reiteradas ocasiones a Moscú de responsabilidad en crímenes de guerra.
Ataques a la red energética como política de Estado
Según el informe difundido este lunes, Rusia intensificó de forma sostenida los bombardeos contra el sistema energético ucraniano, con un aumento en la “frecuencia, intensidad y alcance geográfico” de los ataques. El panel sostuvo que la evidencia reunida demuestra una estrategia deliberada contra la población civil del país invadido.
Los expertos afirmaron que las acciones rusas “fueron llevadas a cabo con intención y conforme a una política estatal para privar a la población civil de electricidad y otros servicios esenciales dependientes de energía y causar sufrimiento”.
El informe puso el foco en las consecuencias del último invierno boreal, cuando millones de personas en Ucrania quedaron sin suministros básicos durante períodos prolongados. El propio panel describió que “millones de personas en Ucrania enfrentaron prolongados cortes de calefacción, electricidad, agua y gas, y tuvieron que sobrellevar condiciones de vida intolerables”.
El organismo también intentó investigar ataques ucranianos contra la infraestructura energética rusa, pero indicó que Moscú no le concedió acceso para realizar esa verificación.
Tráfico de personas de 29 países para reclutamiento militar
El informe abordó además el reclutamiento de ciudadanos extranjeros por parte de Rusia para combatir en el frente ucraniano. El panel halló “evidencia contundente de que las autoridades rusas han traficado personas de 29 países” en distintas regiones del mundo.
De acuerdo con los expertos, la captación se realizó mediante métodos sistemáticos y coordinados a través de redes internacionales. El organismo detalló que “la trata de personas se realizó mediante engaño y coerción, en coordinación con agentes o agencias que operan en diferentes países o geográficas regiones”.
Una vez en territorio ruso, las víctimas fueron obligadas a firmar contratos militares y enviadas a las líneas de combate, según el informe. El destino posterior de estas personas varió de manera considerable, de acuerdo con lo documentado por el panel.
El organismo precisó que “muchos han sido asesinados o han desaparecido, otros se han rendido o fueron capturados por las fuerzas armadas ucranianas, adquiriendo así el estatus de prisioneros de guerra”. A partir de estos hallazgos, el panel instó a Rusia a dar de baja a todas las personas que fueron reclutadas mediante estos métodos.
Fuente: infobae.com














