El 15 de enero de 2022, el volcán Hunga, ubicado en el archipiélago de Tonga en el océano Pacífico, protagonizó una de las erupciones más violentas del último siglo. En cuestión de horas, su cráter (conocido como caldera, una depresión circular que se forma cuando el techo de un depósito de magma se desploma hacia adentro) se hundió casi 700 metros y se transformó de forma irreversible, con consecuencias que van desde tsunamis excepcionales hasta la alteración de ecosistemas marinos profundos.Estos hallazgos forman parte de un estudio publicado en Nature Geoscience. El trabajo se basa en una serie de relevamientos de alta resolución del fondo marino realizados antes y después de la erupción. Los autores explican que decidieron estudiar este…
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