Pedirle a ChatGPT que destroce tu personalidad, tus hábitos o tu perfil de Instagram se convirtió en una de las tendencias en redes sociales. El desafío consiste en cargar información personal al chatbot y ordenarle que sea brutalmente honesto, sin filtros ni suavizados.
El proceso es simple y eso explica buena parte de su viralidad. Basta con escribir un pedido directo y esperar una respuesta que mezcla sarcasmo, humor, observación y, en algunos casos, una precisión incómoda sobre quien hace la consulta.
Cómo es el prompt para pedir la opinión de ChatGPT
La versión más difundida pide al chatbot un diagnóstico sobre la forma de trabajar y de vivir de cada usuario. Un ejemplo es: “Hazme una critica, según todo lo que sabes de mis hábitos de trabajo, objetivos, personalidad y frustraciones recurrentes. Sé brutalmente honesto y específico”.
Esa fórmula generó respuestas sobre tendencias a pensar de más, momentos de autocrítica excesiva y un foco recurrente en lo que no funciona antes que en lo que sí.
En paralelo surgió otra rama del fenómeno, centrada en Instagram. Allí el pedido cambia de objeto: en lugar de hábitos o personalidad, se analiza el contenido visual de un perfil. La instrucción es “critica mi feed en un párrafo”, acompañada de capturas de pantalla de las fotos y la biografía de la cuenta.
Los resultados compartidos en esa modalidad fueron, en varios casos, filosos. ChatGPT le dijo a un usuario: “Supongo que pasás más tiempo haciendo pose frente al espejo que explorando realmente la ciudad”, y lo calificó de “sensación fisicoculturista”. A otro perfil lo describió como “una pelea entre Tumblr e Instagram, donde ambos perdieron”, según contó New York Post.
Hubo también criticas dirigidos a cuentas institucionales. El Ballet Australiano participó de la tendencia y recibió una respuesta que comparaba su perfil con “una audición sin fin para El lago de los cisnes”.
Incluso es posible pedirlo con jerga local. Un ejemplo de prompt es, en inglés: “Based on everything you know about me, roast and don’t hold back. Say it in argentine slang Just like this, but add way more argentine swear words”.
Cómo convertir la tendencia en una autocrítica positiva
El efecto del roast no termina siempre en la risa. Según el relato de uno de los usuarios, tras leer la devolución notó que no había nada nuevo en ella: el chatbot ponía en palabras ideas que esa persona ya tenía sobre sí misma.
A partir de esa observación surgió un pedido complementario: “Por cada crítica que acabás de hacer, decime si es un hecho, una suposición o una distorsión cognitiva. Después, dame evidencia a favor y en contra”.
El chatbot respondió con una tabla comparativa. Un ejemplo citado fue que el hecho comprobado era que un proyecto no había tenido el rendimiento esperado; la suposición derivada era pensar que todos los demás estaban haciéndolo mejor; y la distorsión cognitiva consistía en tomar un resultado decepcionante como prueba de un fracaso a largo plazo.
Esa separación llevó a una conclusión distinta: la duda sobre las propias capacidades no nacía de una falta de confianza, sino de una falta de evidencia concreta que respaldara las críticas internas.
El mismo usuario cerró el ejercicio con un tercer pedido, orientado en sentido contrario al roast inicial: “Con todo lo que sabés de mí, armá un caso basado en hechos de por qué soy más capaz de lo que actualmente creo. Usá solo evidencia. Nada de lenguaje motivacional”.
La advertencia sobre la dureza de las respuestas
Quienes participan del desafío coinciden en que conviene prepararse para respuestas sin matices. En la modalidad de redes sociales, algunas devoluciones calificaron perfiles como propios de “una crisis de la mediana edad” o los compararon con “el LinkedIn de Instagram”.
Otros usuarios recibieron observaciones sobre esforzarse demasiado por parecer espontáneos o sobre proyectar “vibra genérica de tipo en una fiesta”. La opción de pedirle al chatbot que “sea más cruel” multiplica esa posibilidad, por lo que cada persona decide hasta qué punto quiere llevar el experimento.
Fuente: infobae.com














