La reducción de las lluvias vinculada al fenómeno de El Niño profundizó la escasez de agua en áreas rurales de El Salvador. La falta de precipitaciones afecta quebradas, sistemas de riego y reservorios utilizados por familias que dependen de la agricultura crianza de animales para su alimentación e ingresos.En San Simón, Morazán, los productores deben adaptar sus cultivos, trasladar agua a mano y enfrentar la perdida. La sequía compromete las cosechas y limita una fuente de proteína y recursos económicos para los hogares de la zona.
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