Si la tormenta que desató sobre la economía del país no fuera suficiente, las cadenas de supermercados deben hacer frente a la competencia desleal del comercio ilegal que no sufre la carga impositiva que deben enfrentar las primeras como señala un informe con datos oficiales y privados. Como ejemplo, una cadena debe pagar por el mismo producto impuestos que el comercio ilegal y el paquete importado puerta a puerta no tienen que enfrentar y esa diferencia no es menor, es su margen entero. La carga de Ingresos Brutos se cobra en cada paso: 1,5% en el proveedor, 5,5% en el mayorista y 5,5% en el supermercado; mientras que las tasas municipales de seguridad e higiene llegan hasta 6% según el municipio.
Por otra parte, el supermercado funciona como agente de percepción ya que algunos municipios los obligan a percibir tasas extra que el comercio de barrio que vende lo mismo no cobra. Los productos importados El dólar barato, sostenido artificialmente por el Gobierno, permite que los productos importados, puerta a puerta, paguen solo IVA, ya que hasta USD 400 por envío, una compra en Shein o Temu no paga Ingresos Brutos, tasas municipales ni cargas laborales locales El resultado es letal para los supermercados porque permite que el ilegal no pague nada, el contrabando evite aranceles, IVA e impuestos internos. Y el desastre puede ser cuantificado: la UIA estima que la pérdida fiscal es de USD 2.300 millones al año.
Fuente: c5n.com














