Un hombre de 34 años fue con su hijo de 5 a visitar a un preso en una dependencia policial de la ciudad de Río Gallegos y entregarle una bolsa de alimentos. Al menos eso fue lo que trató de hacer porque su verdadera intención resultó ser otra: el personal de control detectó cocaína y marihuana ocultas dentro de 11 empanadas.El hallazgo se produjo durante la revisión de la paquetería destinada al detenido en la Comisaría Segunda de la capital santacruceña. Los agentes advirtieron una anomalía en una de las empanadas y profundizaron la inspección sobre el resto de los alimentos.Según fuentes policiales, al abrir las empanadas se encontraron pequeños paquetes, un par envueltos con cinta negra y otros nueve…
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Fuente: infobae.com






