Como desde el momento en el que irrumpió en la escena política brasileña, allá por los años 80, la principal fortaleza de Lula vuelve a encontrarse en el Nordeste, la históricamente pauperizada región que lo vio nacer y en la que más cambió la vida de la gente gracias a su paso por la presidencia. Aun con el escrutinio en estado inicial, en las primeras actualizaciones, el presidente aparece con ventajas importantes en estados que históricamente constituyeron algunos de sus principales bastiones, como Bahía, Pernambuco, Ceará, Piauí, Maranhão, Paraíba, Rio Grande do Norte, Alagoas y Sergipe.
Fuente: C5N — Internacionales — ver publicación original.
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