Septiembre está desafiando la dinámica esperable de los flujos de capital. En el plano internacional, el clima es más que adverso para los activos de riesgo. Con la tasa de rendimiento de los bonos del Tesoro estadounidense a 10 años ubicándose bien por encima del 5% anual —en niveles no vistos desde 2007— por expectativas de inflación al alza, y una Reserva Federal que mantiene un tono hawkish, la liquidez busca refugio. En ese contexto de flight to quality, los mercados emergentes suelen ser de los primeros castigados, lo que se reflejó en el riesgo país argentino volviendo a superar los 600 puntos básicos. Sin embargo, en plena tormenta global, hay una ola de colocaciones en el exterior por parte…
Fuente: ver publicación original.
Fuente: infobae.com






