La Guardia Costera de China realizó una nueva patrulla en las aguas al este de Taiwán, una zona que Beijing ha convertido en foco de presión marítima durante los últimos meses. La operación motivó el despliegue de embarcaciones taiwanesas, mientras las autoridades de la isla acusaron a China de hostigamiento y negaron que tenga jurisdicción en esas aguas.
El portavoz de la Guardia Costera de China (CCG), Jiang Lue, informó que un grupo liderado por el buque Hushi efectuó una patrulla que describió como rutinaria y ajustada a la ley. Según el funcionario, el organismo reforzó sus actividades en el área desde octubre con el objetivo declarado de preservar el orden de la navegación.
Jiang sostuvo que la CCG incrementará sus acciones de aplicación de la ley en las aguas que considera bajo jurisdicción china para defender la soberanía territorial y los intereses marítimos del país.
Taiwán desplegó el buque Ji’an para seguir la operación china
La Administración de la Guardia Costera de Taiwán (CGA) respondió con el envío del buque Ji’an y otras unidades, que siguieron la operación durante todo su recorrido. El organismo calificó la maniobra de “operación cognitiva de falsa aplicación de la ley” y de “verdadero hostigamiento”.
La CGA afirmó que Taiwán tiene derechos soberanos y jurisdicción sobre su zona económica exclusiva al este de la isla. También rechazó las pretensiones de Beijing y aseguró que China no posee jurisdicción sobre las aguas taiwanesas.
Desde el pasado verano, las autoridades taiwanesas han registrado un aumento de la presencia oficial china alrededor de la isla y de sus archipiélagos periféricos. Entre los buques desplegados figuran guardacostas, embarcaciones de investigación científica y otras naves estatales.
Las aguas orientales son una ruta clave ante un bloqueo de la isla
El espacio marítimo al este de Taiwán concentra una importancia estratégica por las rutas comerciales que lo atraviesan. Analistas de defensa también señalan que sería una vía de acceso para una eventual asistencia de Estados Unidos y Japón a Taipéi en caso de una invasión o un bloqueo marítimo chino.
Beijing considera a Taiwán una parte inalienable de su territorio y no descarta emplear la fuerza para tomar el control de la isla. El Gobierno taiwanés rechaza esa posición y sostiene que los 23 millones de habitantes de Taiwán son quienes deben decidir su futuro político.
China también reforzó sus patrullas cerca del atolón de Scarborough
La tensión marítima coincide con nuevas operaciones chinas en el mar de China Meridional. El Comando del Teatro Sur del Ejército Popular de Liberación (EPL) anunció patrullas navales y aéreas de preparación para el combate en torno al atolón de Scarborough, disputado con Filipinas.
El mando militar chino indicó que desplegó fuerzas en las aguas y el espacio aéreo del enclave, conocido como Huangyan Dao en China y Bajo de Masinloc en Filipinas. Pekín presentó la operación como una respuesta a lo que define como provocaciones filipinas, sin precisar los incidentes que habrían motivado el despliegue.
Las fuerzas chinas ya habían realizado acciones similares en septiembre, con cazas y bombarderos en las cercanías del atolón tras ejercicios navales y aéreos en el área. China asumió el control efectivo de Scarborough en 2012, aunque Manila mantiene su reclamación de soberanía.
Filipinas sostiene que el atolón se ubica dentro de su zona económica exclusiva de 200 millas náuticas, donde el derecho internacional reconoce derechos para explotar recursos. China afirma, en cambio, que el lugar forma parte de su territorio.
Las fricciones entre Pekín y Manila aumentaron desde la llegada a la presidencia filipina de Ferdinand Marcos Jr. en 2022, en un contexto de mayor cooperación militar entre Filipinas y Estados Unidos. China reclama la soberanía sobre casi todo el mar de China Meridional, que también es disputado por Filipinas, Vietnam, Malasia, Brunéi y Taiwán y por donde circula cerca del 30 % del comercio marítimo mundial.
Fuente: infobae.com














