La conversación avanzaba sobre el futuro del agro argentino cuando el intercambio tomó otro rumbo. Ignacio Bartolomé, CEO de GDM, estaba explicando la importancia de que las nuevas tecnologías incorporadas a las semillas puedan ser reconocidas y cobradas cuando Alejandro Elsztain, CEO de Cresud, una de las principales empresas del país, pidió la palabra. No era una discusión acerca de si la tecnología tenía valor. Elsztain aclaró que él mismo paga por ella. El punto que quiso poner sobre la mesa fue otro: cómo debería hacerse para que ese costo pueda ser incorporado por los productores después de años de dificultades para el sector.“Soy de los que pagan, te puedo decir eso. Pero se tienen que poner en los zapatos…
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Fuente: lanacion.com.ar






