El presidente de la Comisión Electoral Central de Israel, Noam Sohlberg, afirmó que la investigación sobre una posible intervención extranjera en las elecciones legislativas del 27 de octubre no modifica la validez de los comicios ni pone en cuestión el resultado general. El magistrado confirmó que existen indicios que requieren una pesquisa, pero advirtió que todavía no constituyen pruebas suficientes para impugnar la votación. El pronunciamiento se produjo en medio de las acusaciones del partido Likud, del primer ministro Benjamin Netanyahu, contra las formaciones árabes.
Sohlberg difundió un mensaje junto al director del servicio de inteligencia interior Shin Bet, David Zini, y la fiscal general, Gali Baharav-Miara. Afirmó que los ciudadanos ya expresaron su voluntad en las urnas y que esa decisión debe respetarse.
“Las elecciones se llevaron a cabo correctamente”, aseguró. También rechazó que la información disponible pueda invalidar el resultado nacional en todo el territorio nacional.
El funcionario reconoció que recibió información sobre presuntos aportes procedentes del extranjero para influir en el comportamiento electoral. Por sus eventuales consecuencias para la seguridad nacional, ordenó que el Shin Bet examinara los hechos. Sin embargo, remarcó que el expediente sigue abierto y que sus conclusiones aún no están establecidas.
“Las sospechas son sospechas”, señaló Sohlberg, antes de subrayar que para cuestionar el resultado de una elección hacen falta pruebas sólidas. Añadió que la investigación seguirá adelante con seriedad, pero que su existencia no demuestra una maniobra capaz de alterar el desenlace de los comicios.
Para avanzar, se conformará un equipo conjunto encabezado por el Shin Bet e integrado por la Policía de Israel y la Fiscalía del Estado. El grupo deberá determinar si hubo transferencias irregulares y si alguna conducta violó la legislación electoral. Las autoridades no difundieron detalles operativos ni anticiparon cuándo concluirán las averiguaciones.
La investigación se abrió después de que Sohlberg recibiera información sobre una posible financiación externa vinculada con el partido árabe Ra’am, encabezado por Mansour Abbas. La hipótesis apunta a que Qatar habría aportado dinero para incidir en la movilización de votantes árabes. Tanto el gobierno qatarí como la formación rechazaron las acusaciones. La existencia de esos fondos y su eventual uso electoral no fueron acreditados públicamente.
El bloque de derecha y ultraderecha que respalda a Netanyahu quedó primero, pero no consiguió los escaños necesarios para gobernar sin aliados. En ese escenario, el respaldo de representantes árabes puede resultar decisivo para que la oposición reúna una mayoría parlamentaria.
Durante la campaña, el primer ministro presentó a esos partidos como una amenaza y, el día de la votación, denunció irregularidades. Después, el Likud sostuvo que habían “robado” la elección. La minoría árabe representa cerca del 20% de la población israelí y está integrada en gran medida por descendientes de palestinos que permanecieron en el territorio tras la creación de Israel en 1948.
Sohlberg pidió evitar que las sospechas se conviertan en cuestionamientos colectivos contra esos ciudadanos. “Nada de lo que he dicho pretende arrojar dudas sobre el voto de la sociedad árabe”, afirmó. También defendió la elevada participación y sostuvo que acudir a las urnas es un ejercicio legítimo del derecho democrático en todas las comunidades.
El líder opositor Gadi Eisenkot respaldó al magistrado y acusó al Likud de intentar desacreditar el resultado y estigmatizar a una parte de la población. A su juicio, las denuncias dañan la confianza en las instituciones. El partido de Netanyahu, por su parte, calificó de desconcertante que Sohlberg descartara un impacto sobre el resultado antes de que termine la investigación.
El presidente de la Comisión Electoral insistió en que investigar posibles delitos y respetar el resultado son responsabilidades compatibles. La pesquisa continuará, pero no suspenderá el reconocimiento de la voluntad expresada por los votantes.
Fuente: infobae.com














