El calentamiento global sacó a la luz un arsenal bélico que permaneció oculto bajo los glaciares de los Dolomitas durante más de un siglo. El ejército de Italia recuperó y desactivó 250 municiones de la Primera Guerra Mundial que emergieron del hielo en retroceso durante el verano boreal de 2026, según informó la brigada alpina Julia en un comunicado oficial.
De acuerdo con un informe publicado por The Guardian, las piezas incluyen 18 proyectiles de artillería italiana de 75 milímetros y 37 bombas de mortero Thevetot de fabricación francesa, un dispositivo que también fue suministrado al ejército real italiano durante el conflicto. Los artefactos quedaron sellados por la masa glaciar desde la llamada guerra blanca, que enfrentó a tropas austrohúngaras e italianas en las cumbres alpinas entre 1915 y 1918.
Excursionistas detectaron las municiones en el este de Trentino durante el verano
Los hallazgos comenzaron con los avisos de excursionistas que detectaron explosivos a lo largo de la temporada estival, sobre todo en la zona de Canal San Bovo, en el valle de Primiero, al este de Trentino. Tras recibir las alertas, los soldados de la brigada desplegaron un operativo de rastreo que abarcó esa área y otras zonas de gran altitud en la región de Trentino Alto Adigio.
La operación permitió neutralizar un total de 250 dispositivos, entre proyectiles de artillería y bombas de mortero, detalló el parte militar. Las autoridades pidieron a los montañistas no tocar ningún tipo de artefacto bélico que puedan encontrar y dar aviso de inmediato a la policía ante cualquier descubrimiento.
El retroceso de los glaciares libera cada temporada una cantidad mayor de restos bélicos
No es la primera vez que vestigios de aquel conflicto alpino aparecen por el derretimiento del hielo. El fenómeno se aceleró en la última década, indicó Stefano Morosini, profesor de la Universidad de Bérgamo y coordinador de proyectos patrimoniales en el parque nacional Stelvio, donde también se localizaron algunos de los artefactos.
“En los últimos años, al final de cada verano, estos objetos peligrosos salen a la superficie y la cifra es cada vez mayor”, explicó Morosini en declaraciones recogidas por el diario británico. El académico advirtió que muchas de las municiones nunca detonaron y, tras más de cien años conservadas bajo la capa helada, resultan extremadamente riesgosas al quedar expuestas.
La guerra blanca, librada sobre todo en los Dolomitas y los Alpes de Lombardía, quedó como un capítulo congelado en el tiempo hasta la década de 1990. A partir de entonces, el aumento sostenido de las temperaturas dejó al descubierto un variado conjunto de reliquias en perfecto estado de conservación: armas, trineos, cartas y diarios de soldados.
Un barracón militar resurgió intacto tras un siglo bajo la masa glaciar del monte Scorluzzo
En 2015, un barracón de madera construido dentro de una cueva en la cima del monte Scorluzzo —un pico de 3.095 metros que domina el paso de Stelvio— reapareció cuando la capa de hielo que lo cubría se derritió por completo. El refugio fue abandonado con premura al concluir la Primera Guerra Mundial en noviembre de 1918, y los soldados dejaron atrás la mayoría de sus pertenencias. Dentro se encontraron camas de paja, ropa, linternas, periódicos, postales, monedas y alimentos enlatados en buen estado.
Un museo dedicado a la guerra blanca tiene prevista su apertura en Bormio en junio de 2027 para albergar estas reliquias. Se calcula que el conflicto cobró más de un millón de vidas, aunque la mayoría de los combatientes murieron por avalanchas, caídas en la montaña o hipotermia, y no por enfrentamientos directos.
Morosini advirtió además que el calor intenso del verano dificulta cada vez más el acceso seguro a los glaciares. Once personas murieron en 2022 cuando una masa del glaciar Marmolada se desprendió. “Si uno viene a la zona, puede ver cuán rápido retroceden los glaciares y cuán fuerte es el impacto del cambio climático”, señaló el académico.
A lo largo de los últimos 15 años, decenas de cuerpos —algunos aún con sus uniformes— surgieron de la superficie glaciar. En 2017, los familiares de un soldado italiano pudieron darle sepultura después de que documentos con su identidad fueran hallados junto a sus restos en el glaciar Presena.
Fuente: infobae.com














