No todo pasa por trigo y soja. La incorporación de cultivos como colza, carinata y camelina gana lugar como una alternativa para diversificar las secuencias agrícolas y aprovechar mejor los recursos durante el año.Leonardo Coll, especialista del INTA Paraná, Entre Ríos, explicó que los sistemas agrícolas argentinos atraviesan un proceso de intensificación. En distintas zonas, la soja de primera pasó de ser mayoritaria a representar entre el 20 y el 25 %, mientras crecieron los esquemas con cultivos de invierno y soja de segunda.El especialista remarcó que intensificar permite construir rotaciones más estables y productivas, pero que también es necesario sumar diversidad.Más diversidad para repartir los riesgosLa experiencia de países vecinos muestra parte de ese potencial. En Uruguay, la colza…
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