Benjamín Netanyahu denunció este miércoles en sus redes sociales que “las elecciones en Israel fueron robadas por partidos árabes”. El líder del Likud puso el foco en supuestas irregularidades en mesas de votación de comunidades árabes y aseguró que su partido entregó pruebas a la policía, al Shin Bet y al Comité Electoral para que se investigue el caso. Según la denuncia, se habrían registrado amenazas a miembros de mesa, votos duplicados y discrepancias entre sobres y votantes. «Esto constituye un ataque severo contra la democracia israelí y contra el derecho al voto de los ciudadanos de Israel.
Los organismos de seguridad deben actuar con firmeza y de manera inmediata», escribió Netanyahu. Hasta el momento, con el 85,6% de los votos escrutados, el bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu mantiene la ventaja en las elecciones legislativas de Israel. El Likud suma 53 escaños, pero no logra alcanzar la mayoría absoluta de 61 necesaria para formar gobierno.
En paralelo, la oposición encabezada por Gadi Eisenkot y su partido Yashar! obtiene 48 bancas, mientras que la Lista Conjunta árabe llega a 19 y Ra’am suma 6. Con un Parlamento de 120 asientos, ninguno de los dos bloques logra mayoría propia, por lo que el rol de los partidos árabes aparece como clave en la conformación de un futuro gobierno, aunque tanto oficialismo como oposición rechazan por ahora esa posibilidad. En medio de las elecciones en Israel, Benjamin Netanyahu fue acusado por el líder de Ra’am, Mansur Abás, de “mentir” e “infundir miedo” para movilizar votantes de derecha, mientras que la oposición de Gadi Eisenkot señaló que el primer ministro busca preparar el terreno para impugnar los resultados.
La jornada también estuvo marcada por un incidente en Tel Aviv, donde un hombre armado con un cuchillo fue detenido tras acercarse de forma amenazante al dirigente de izquierda Yair Golan. Además, el Comité Electoral Central rechazó un pedido del Likud para extender el horario de votación, aunque aplicó excepciones en zonas afectadas por lluvias intensas. Hubo interrupciones en Rahat, localidad beduina del Néguev, y en asentamientos cercanos a Hebrón, lo que sumó tensión a un proceso ya cargado de acusaciones y reclamos cruzados.
Netanyahu se impuso en las urnas, pero perdió la mayoría Netanyahu llegó a los comicios bajo presión por las consecuencias de la guerra en Gaza, las críticas a la respuesta de seguridad frente a los ataques del 7 de octubre de 2023 y los cuestionamientos sobre la capacidad de defensa del país. A ese escenario se suman las causas judiciales por corrupción que enfrenta el primer ministro, acusado de soborno, fraude y abuso de confianza, cargos que él rechaza. Aunque el bloque oficialista conserva una posición competitiva, los números parciales no le garantizan la continuidad en el poder.
La caída de algunos de sus socios ultranacionalistas y religiosos complica la posibilidad de reunir los apoyos parlamentarios necesarios para formar gobierno. El Parlamento israelí, conocido como Knéset, tiene 120 bancas y se necesitan al menos 61 para alcanzar la mayoría absoluta. Ninguno de los bloques llega por sí solo a ese número, por lo que las negociaciones entre partidos serán determinantes.
Una vez oficializados los resultados, el presidente Isaac Herzog consultará a las distintas fuerzas políticas y designará al candidato que considere con mayores posibilidades de reunir apoyos. No necesariamente deberá ser el representante del partido más votado.
Fuente: c5n.com














