El temor al colapso de la civilización impulsó un mercado inmobiliario inusual. Lejos de las inversiones convencionales, un segmento de la población mundial invierte millones de dólares en búnkeres de alta tecnología, capaces de soportar desastres naturales, guerras nucleares o pandemias. Larry Hall, un excontratista del Gobierno de Estados Unidos de 64 años, lidera este sector mediante la conversión de silos de misiles abandonados en estructuras habitacionales subterráneas denominadas condominios de supervivencia.El proyecto inicial surgió en la zona rural de Kansas durante el año 2010. Desde ese momento, el interés por estas instalaciones creció de forma sostenida, en especial tras la pandemia de Covid-19, lo cual motivó la expansión de las obras hacia otros puntos de Estados Unidos, Europa y…
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