“Tenemos miedo de que un día amanezca y él no pueda ponerse de pie, que ya no pueda caminar más”, dijo Laura Beatriz Escamilla, madre de Guillermo Rivera Escamilla, un niño salvadoreño de tres años con diagnóstico de Atrofia Muscular Espinal (AME). Junto a su esposo, Guillermo Antonio Rivera, impulsa una campaña para reunir fondos y buscar atención médica en el extranjero, ante la falta de recursos para atender la enfermedad en el país.La familia asegura que André necesita acceso a un tratamiento con “Risdisplam” que aún no está disponible en El Salvador. Mientras busca una alternativa en el extranjero, el niño recibe terapias físicas, ocupacionales, respiratorias, de lenguaje, piscina e inclusión deportiva para mantener su movilidad y atender otras…
Fuente: ver publicación original.
Fuente: infobae.com






