El Gobierno de Irán aprovechó la derrota electoral del Partido Republicano para afirmar que los votantes estadounidenses rechazaron la guerra iniciada por Trump. En una manifestación en Teherán, quemaron una imagen del presidente, del vicepresidente J. D. Vance, del primer ministro israelí Benjamin Netanyahu y del enviado especial Steve Witkoff.
Fuente: cnnespanol.cnn.com














