En medio de la crisis financiera económica en Paraguay, que derivó en la renuncia del presidente de Paraguay, Santiago Peña, el Senado debe llevar adelante el proceso de sustitución. De acuerdo con la constitución, asumirá el vicepresidente, Pedro Alliana. «He tomado la decisión indeclinable de dar un paso al costado. El Paraguay requiere hoy consensos amplios y una pacificación que priorice el bienestar de las familias paraguayas por encima de cualquier interés sectorial o proyecto personal.
Cumplo con mi deber cívico al facilitar una transición ordenada en el marco de la Constitución Nacional», sostuvo el ahora exmandatario en un sorpresivo anuncio dirigido a la población. Peña había asumido el 15 de agosto de 2023, siendo un mandato que se extendía hasta 2028. La polémica se acrecentó a partir de que se descubrió que el exmandatario fue accionista de Ueno Holding hasta 2025, por lo que los coletazos de la crisis por falta de solvencia golpearon de lleno a la cúpula directiva.
Mientras en Diputados intentan avanzar con el juicio político contra el presidente para evitar que obtenga fueros, lo que dice la constitución paraguaya sobre la sucesión presidencial es lo siguiente: «El Artículo 234 de la Constitución paraguaya, ante la vacancia definitiva del cargo de presidente, corresponde al vicepresidente de la República, Pedro Alliana, asumir la titularidad del Poder Ejecutivo para completar el mandato correspondiente al periodo 2023-2028». NOTICIA EN DESARROLLO.
Fuente: c5n.com














