La directora gerente del Fondo Monetario Internacional (FMI), Kristalina Georgieva, afirmó que la inteligencia artificial afectará al 60% de los empleos en las economías avanzadas en un plazo de tres a cinco años. Lo dijo el 3 de noviembre en Madrid, durante la Conferencia Internacional de Banca organizada por el Banco Santander.
Georgieva comparó el fenómeno con “un tsunami lento, pero un tsunami al fin y al cabo”, según la crónica de Europa Press. A nivel mundial, el organismo estima que la IA alcanzará al 40% de los puestos de trabajo.
Afectar no equivale a eliminar. La directora explicó que algunos empleos mejorarán y pagarán más, otros desaparecerán y muchos se redefinirán. La ejecutiva mencionó que en Estados Unidos ya se observa una caída de los empleos rutinarios, a menudo de nivel inicial y ocupados por jóvenes, mientras crece la demanda de empleos de servicios poco cualificados.
“El impacto neto en el empleo es ligeramente positivo, hasta ahora, pero la estructura del empleo es muy diferente”, señaló.
Una cifra que el FMI anticipa desde 2024
El 60% no es un dato nuevo. El FMI lo publicó en enero de 2024, en un análisis sobre el impacto de la IA en el mercado laboral. Ese texto explicaba que alrededor de la mitad de los empleos expuestos podría beneficiarse de la IA, mientras que en el resto la tecnología ejecutaría tareas clave y podría reducir la demanda de trabajadores, los salarios y la contratación.
Ese mismo análisis estimaba una exposición del 40% en los mercados emergentes y del 26% en los países de bajos ingresos. Por eso concluía que las economías avanzadas enfrentan más riesgos, pero también más oportunidades.
Georgieva repitió la cifra en Dubái, el 3 de febrero de 2026, y en Dublín, el 21 de septiembre. En Medio Oriente señaló que uno de cada diez anuncios de empleo en economías avanzadas ya exige al menos una habilidad nueva, y que los puestos de calificación intermedia son los más presionados.
Deuda e inversiones cruzadas, los otros riesgos
En Madrid, la directora describió el auge de la IA como una de las dos grandes fuerzas que moldean la economía mundial. Advirtió que, sin mecanismos de control, los riesgos podrían superar a los beneficios. Identificó tres: la estabilidad financiera, la deuda y el empleo.
Sobre la estabilidad financiera, dijo que, si este nuevo pilar de la economía se tambalea, “habrá graves problemas”. Añadió que las tecnologías tienden a sobrestimarse a corto plazo y a subestimarse a largo plazo, lo que podría provocar una retirada masiva de inversiones.
Sobre la deuda, señaló que cada vez más inversiones en IA se financian con préstamos, a menudo a largo plazo y con mucha inversión circular. “Yo invierto en ti, tú inviertes en mí, todos estamos muy contentos, excepto que si algo sale mal, eso sería un gran problema”, resumió.
Georgieva también dijo que los beneficios se concentran en pocos países integrados en la cadena de valor de la IA, como Estados Unidos, China e India. Europa, según ella, aún no está en ese grupo, con la excepción de Países Bajos.
En el mismo coloquio, la presidenta ejecutiva del Santander, Ana Botín, defendió que las reglas de la IA sigan el principio de “mismo riesgo, mismas reglas”. Planteó la pregunta de si un agente que accede a la cuenta de un cliente debe cumplir las mismas normas, y qué implica eso para la liquidez y la privacidad.
Fuente: infobae.com














