El precio del barril de brent se hundió este lunes un 7,63%, hasta cerrar en 104,77 dólares, en la mayor caída diaria del crudo europeo en meses. El retroceso respondió al optimismo de los inversores ante la posibilidad de que Estados Unidos e Irán retomen las negociaciones para poner fin a la guerra que ambos países mantienen desde hace ocho meses.
El desplome del crudo de referencia en Europa se produjo justo cuando el contrato de futuros en el Intercontinental Exchange (ICE) de Londres pasó de diciembre a enero de 2027. Con ese nuevo contrato como base, el barril retrocedió 8,66 dólares frente al precio de liquidación del viernes anterior, cuando se ubicaba en 113,43 dólares.
La caída resulta todavía más pronunciada si se compara con los futuros de brent con vencimiento en diciembre, que dejaron de usarse como referencia este lunes: esos contratos habían cerrado octubre en 117,64 dólares, el nivel más alto del crudo en seis meses. Medido contra esa base, el retroceso ronda el 11%.
El retroceso no se limitó al mercado europeo. El barril de West Texas Intermediate (WTI), de referencia en Estados Unidos, para entrega en diciembre, descendió un 7,36% hasta los 96,46 dólares.
El viraje a la baja del mercado petrolero se explica por la intensificación de los contactos entre ambos países. El vicepresidente estadounidense, JD Vance, envió la semana pasada una carta al secretario del Consejo Supremo de Seguridad Nacional iraní, Mohsen Rezaei, para proponer la reanudación de las negociaciones.
En ese marco, Teherán envió una delegación a Doha durante el fin de semana, ya que el emirato catarí está facilitando el intercambio de mensajes entre ambos gobiernos. El presidente iraní, Masoud Pezeshkian, afirmó, según medios estatales, que el líder supremo del país ha concedido “ciertas facultades” al Gobierno en lo relativo a las negociaciones de paz.
Irán aseguró este lunes que, si Estados Unidos acepta sus condiciones, podría iniciar un plan para reabrir el estrecho de Ormuz en un plazo de dos días, en lugar de los siete previstos inicialmente, y comenzar negociaciones “más profundas” sobre el fin del conflicto, iniciado el 28 de febrero.
Entre las condiciones planteadas por Teherán figuran el cese del conflicto en todos los frentes regionales, incluido el Líbano, el descongelamiento de sus activos en terceros países, el reconocimiento del control del estrecho por parte de Irán y Omán, y el levantamiento de las sanciones al petróleo iraní.
Las elecciones legislativas y la lectura de los analistas
El mercado tiene puesta la mirada en las elecciones legislativas de mitad de mandato que se celebran este martes en Estados Unidos, entre la incertidumbre sobre si, una vez conocido el resultado, Washington optará por una solución diplomática con Irán o reanudará los bombardeos contra la república islámica.
“Estamos presenciando un giro brusco en la sensación del mercado”, comentó a la agencia AFP John Kilduff, analista de Again Capital. “Hemos pasado de prepararnos para una gran ofensiva tras las elecciones legislativas estadounidenses a contemplar la posibilidad de un avance diplomático”, agregó.
Según un artículo publicado el domingo por el medio Axios, el presidente estadounidense, Donald Trump, habría expresado durante una conversación telefónica con el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, su intención de dejar que las negociaciones avancen en lugar de atacar a Irán inmediatamente después de los comicios.
Sin embargo, no todos los analistas interpretan el gesto como definitivo. “Las señales diplomáticas podrían ser de carácter táctico”, señaló Arne Lohmann Rasmussen, analista de Global Risk Management, quien vinculó esa cautela a la proximidad de las elecciones. “La guerra es impopular en Estados Unidos, sobre todo debido al fuerte aumento de los precios de los combustibles, y a Trump le interesa políticamente sugerir que es posible el fin del conflicto”, añadió el analista, quien recordó que Axios ya había difundido antes informaciones sobre supuestos avances diplomáticos que no se tradujeron en acuerdos concretos.
La tensión persiste pese al optimismo de los mercados
Pese al repliegue del crudo, la situación sobre el terreno sigue marcada por la violencia. “El tráfico marítimo en la región sigue bajo la amenaza de Irán y de los hutíes yemeníes afines a Teherán”, advirtió David Morrison, analista de la firma de corretaje Trade Nation.
Los hutíes afirmaron este lunes haber atacado el aeropuerto saudí de Dammam. El Ministerio de Salud hutí informó, por su parte, que siete civiles resultaron heridos en bombardeos de la coalición liderada por Arabia Saudita contra el puerto de Hodeida y una compañía petrolera.
Fuente: infobae.com














