El presidente israelí Isaac Herzog pidió este domingo que los líderes políticos acepten los resultados electorales y exhiban flexibilidad en las negociaciones de coalición, ante el riesgo de que el bloqueo parlamentario conduzca a Israel a otra elección.
Durante la ceremonia estatal en memoria del primer presidente de Israel, Chaim Weizmann, el mandatario afirmó: “Los resultados electorales son un hecho establecido, son la realidad. Ahora es el momento de decirles a todos los líderes: dejen de subirse a los árboles y pónganse frente a esta realidad”.
El presidente sostuvo que la sede presidencial buscará facilitar acuerdos entre los dirigentes: “Esta semana, en la Residencia Presidencial, intentaremos poner escaleras para permitir que los líderes se sitúen frente a esta realidad de una manera medida y cuidadosa”.
También anticipó que recibirá a todos los partidos y facciones después de conocer el resultado oficial. “Espero que los representantes lleguen con mentes abiertas, y añado que deben llegar con corazones abiertos, para escuchar, compartir ideas y encontrar soluciones creativas que eviten otra elección”, expresó.
El llamado ocurre antes de las consultas que comenzarán el miércoles en la Residencia Presidencial para definir quién recibirá el mandato de formar gobierno. Herzog recibirá los resultados oficiales de manos del presidente del Comité Central de Elecciones y vicepresidente de la Corte Suprema, el juez Noam Sohlberg.
El bloque del primer ministro Benjamin Netanyahu obtuvo 53 escaños en la próxima Knesset, mientras que el bloque opositor reunió 48. Los partidos árabes Ra’am y Lista Conjunta alcanzaron 19 bancas entre ambos.
La Lista Conjunta y Ra’am prevén recomendar al líder del partido Yashar, Gadi Eisenkot, para primer ministro. Sus respaldos, sumados a los del bloque opositor, le otorgarían 67 apoyos durante las consultas presidenciales. En caso de unirse a los partidos árabes, Eisenkot sería el primer candidato en recibir el mandato presidencial para formar una coalición, con un plazo de 28 días y una posible prórroga de 14 días. La decisión formal depende de las consultas obligatorias con todas las facciones de la Knesset.
El opositor presentó el sábado cuatro principios para integrar la coalición que propone y afirmó que “cualquier miembro de la Knesset” que los acepte podría participar en la formación del próximo gobierno. Su objetivo es reunir la mayor coalición posible de carácter sionista y estatal, con representantes que coincidan sobre la identidad fundamental de Israel, las obligaciones de servicio nacional y la necesidad de eliminar las capacidades militares y de gobierno del grupo terrorista Hamas en la Franja de Gaza.
El líder del partido Demócratas, Yair Golan, había llamado la semana pasada a que la oposición formara una coalición con los partidos árabes. Eisenkot, Naftali Bennett, del partido B’Yachad, y Avigdor Liberman, de Yisrael Beytenu, habían marcado como límite la incorporación de esas fuerzas al gobierno tras la masacre del 7 de octubre de 2023.
Los líderes opositores también habrían acordado que su primera medida, una vez que asuma la nueva Knesset el 10 de noviembre, será intentar destituir al presidente parlamentario Amir Ohana, integrante del Likud de Netanyahu. La votación requeriría una mayoría que podría obtenerse con el respaldo de Ra’am y la Lista Conjunta.
La sustitución de Ohana otorgaría al bloque opositor mayor control sobre la agenda parlamentaria, incluidas las votaciones, la legislación y las designaciones en comisiones, aun si Netanyahu continúa como jefe de un gobierno interino.
Fuente: infobae.com














