Las elecciones legislativas del próximo martes en Estados Unidos no cambiarán la línea política de la Casa Blanca, pero pueden condicionarla. Según las encuestas, los demócratas están ante la oportunidad concreta de quedarse con la mayoría en el Congreso y, desde allí, tratar de imponer límites al presidente Donald Trump, en unos comicios que Javier Milei y sus aliados regionales siguen con atención. El portal Decision Desk HQ pronostica, en base a un promedio de los últimos sondeos, que los demócratas tienen un 82% de probabilidades de ganar la Cámara de Representantes.
Incluso se ilusionan con recuperar el Senado, que parecía más favorable a los republicanos, donde tienen un 62% de chances de obtener la mayoría. Si estas tendencias se confirman en las urnas, Trump podría enfrentar la segunda mitad de su mandato con un Congreso desfavorable, más dispuesto a cuestionar sus decisiones y, además, sabiendo que no puede ser reelecto, ya que la Constitución estadounidense prohíbe un tercer mandato presidencial. Y este escenario, además, podría afectar indirectamente a Milei.
¿Cómo puede condicionar a Trump un Congreso con mayoría demócrata? «Trump puede salir debilitado si pierde la mayoría en el Congreso», advirtió a C5N el profesor Ariel Goldstein, magíster en Ciencia Política. «Supongo que los demócratas van a presionar por investigar temas vinculados a la corrupción de su gobierno y de su figura, su enriquecimiento, las criptomonedas, el papel de sus hijos, y eso va a condicionar parte de su mandato», señaló. En esa línea, el abogado y analista internacional Martín Schapiro consideró que «la pérdida de la Cámara de Representantes, con el nivel de escándalos que tiene la administración Trump, sería problemática», y el panorama empeoraría si además pierde el Senado. «De todas maneras, de ningún modo Trump va a perder su capacidad de veto en las cámaras», subrayó. «No hay mayorías a prueba de vetos ni súper mayorías para legislar en ningún escenario, incluso si los demócratas ganaran estados que lo lógico sería que pierdan, como Nebraska o Kansas. Ahora, ciertamente un Trump que es repudiado en las urnas y al que solo le quedan dos años de mandato, que no tiene reelección, es un Trump que tiene menos poder», aseguró.
Qué pasará con el apoyo de Trump a Milei: ¿puede hacer otro salvataje? Para Goldstein, incluso con el Congreso en contra, «Trump va a tratar de seguir favoreciendo todo lo que pueda a Milei». «Argentina es un aliado estratégico de la administración Trump, eso no se va a romper porque salga derrotado o tenga minoría. Pero sí sus capacidades de hacer intervención explícita pueden verse un poco disminuidas, lo que no quiere decir imposibilitadas», señaló.
Por su parte, Schapiro sostuvo que, en caso de una derrota republicana, «la cuestión de la debilidad política (de Trump) puede ser la más importante para condicionar esa cercanía» con el gobierno de Milei. En ese sentido, «podrían aparecer con más fuerza cuestionamientos a una intervención del Tesoro tan cuantiosa como la que hubo antes de la elección del año pasado», cuando Scott Bessent le habilitó al Gobierno una línea de u$s20.000 millones. «Se podrían encontrar articulaciones institucionales que afecten a Trump ante una coyuntura en la cual quiera hacer uso de potestades ejecutivas para auxiliar al Gobierno, como ya lo ha hecho. Ahora, esas potestades son ejecutivas, de ninguna manera hay una facultad institucional para condicionarlas, pero creo que no hay que despreciar el peso de la cuestión política», remarcó.
Los límites del Congreso a una nueva intervención en América Latina Las elecciones también se siguen con expectativa en otros países de América Latina, donde, además de Milei, son varios los líderes que llegaron al poder haciendo alarde de su alineamiento explícito con Trump. Si bien la Casa Blanca mantendrá la doctrina Donroe, que busca defender sus intereses en la región, un Congreso con mayoría demócrata podría limitar o impedir ciertas intervenciones puntuales. «En líneas generales, la política exterior la determina el presidente. No hay demasiadas potestades legislativas en ese sentido», aclaró Schapiro. «Cuando estás en minoría, lo que puede pasar es que intenten ponerte condiciones, pero no creo que haya una reformulación ideológica profunda y tampoco hay herramientas institucionales que vayan a ponerle un freno, porque en política exterior las potestades del presidente son incluso más amplias que en política interna», explicó.
Goldstein añadió que, aunque algunas iniciativas de Washington puedan verse condicionadas, el secretario de Estado, Marco Rubio, «va a seguir operando». «Desde el Congreso pueden hacer reclamos, pero no creo que sean muy eficaces en bloquear esa política exterior intervencionista de Trump y Rubio», analizó. «A la vez, probablemente maniobras como la captura de Nicolás Maduro, el asilo a Flávio Bolsonaro o un salvataje a Milei queden más expuestas. Quizás Bessent, Rubio y Trump van a tener que cuidarse un poco más respecto a la forma explícita de su intervencionismo, hacerlo con mayor cuidado para que no haya impugnaciones fuertes de la oposición demócrata en el Congreso», concluyó.
Fuente: c5n.com














