Ante la falta de una mayoría clara para formar Gobierno, diversos medios israelíes apuntan a que el presidente de EE.UU., Donald Trump, podría ser la clave para resolver la crisis al presionar a Benjamin Netanyahu y a Gadi Eizenkot a pactar un ejecutivo de unidad nacional. A pesar de sus posturas aparentemente irreconciliables, una intervención de Trump no solo evitaría la repetición de elecciones generales, sino que impulsaría su propio legado en Medio Oriente al reactivar los Acuerdos de Abraham y avanzar en la histórica normalización de relaciones entre Israel y Arabia Saudita. José Levy nos explica.
Fuente: cnnespanol.cnn.com














