Miles de personas salieron a las calles de Italia este sábado contra el encarecimiento de la vida, el precio de la vivienda y el rearme militar, en una jornada que derivó en enfrentamientos con la policía en Roma, Bolonia y Turín. Las protestas, convocadas bajo un amplio dispositivo de seguridad tras los disturbios de la semana anterior en Milán, incluyeron barricadas, incendios y lanzamientos de objetos.
Las autoridades también desplegaron una ofensiva de registros tras los incidentes previos: realizaron más de 150 registros en Milán, Monza y otras 20 ciudades, sobre todo en Lombardía. En ese marco fue detenido en Milán Youssef Siher, un periodista independiente, politólogo, académico y activista propalestino de 30 años, acusado de incitación al delito.
Antes de las movilizaciones, la policía identificó en Roma a más de 200 jóvenes y confiscó pasamontañas, aerosoles y material de camuflaje en estaciones y otros puntos del país. Además, 63 personas fueron arrestadas y trasladadas a comisarías por portar objetos que se ajustaban a las instrucciones operativas policiales.
El ministro de Cultura italiano Alessandro Giuli confirmó que las fuerzas de seguridad retomaron con rapidez el control del Coliseo, después de que decenas de personas entraran al monumento durante manifestaciones espontáneas. El funcionario aseguró que no hubo daños materiales en el anfiteatro ni personas heridas.
Bolonia y Turín concentraron los choques con la policía
En Bolonia, una marcha que había comenzado sin incidentes derivó en violencia al final de la tarde. Grupos de jóvenes con el rostro cubierto levantaron barricadas, incendiaron contenedores y arrojaron botellas, piedras y material pirotécnico contra los agentes.
La policía utilizó camiones con cañones de agua para dispersar a los participantes, mientras los bomberos sofocaban los incendios. También hubo cargas para impedir que la movilización llegara a la estación central de la ciudad, después de que los manifestantes lanzaran piedras y petardos.
Turín fue otro de los principales focos de conflicto. La protesta partió de la Piazza Castello y los manifestantes intentaron avanzar hacia vía Pietro Micca, vía Garibaldi y la plaza de la catedral, pero encontraron bloqueos policiales en cada recorrido.
Los agentes cargaron cuando parte de la marcha trató de atravesar el cordón de seguridad en dirección a vía Po. Durante los choques, los manifestantes arrojaron botellas de vidrio, piedras y palos.
La policía identificó a 302 personas en Turín; 57 de ellas tenían antecedentes penales. Seis fueron acusadas de posesión de objetos ofensivos o de falsedad en sus declaraciones.
La marcha de Roma terminó en el Coliseo sin daños al monumento
En Roma, la manifestación convocada por el Eje Antiimperialista bajo el lema “Italia fuera de la guerra” terminó en la zona del Coliseo y transcurrió sin incidentes. Cientos de jóvenes participaron con consignas contra la policía y el Gobierno.
La tensión en el área arqueológica surgió durante otras concentraciones espontáneas, cuando decenas de personas accedieron al interior del Coliseo ante la presencia de turistas. Giuli informó que el recinto fue asegurado poco después.
En Milán, bajo estricta vigilancia, alrededor de un centenar de personas inició una marcha espontánea en el barrio de Cairoli. El grupo, formado por jóvenes, estudiantes y familias con niños, fue bloqueado cerca del Piccolo Teatro.
Durante el corte policial, los manifestantes corearon “Déjennos pasar”, “Todos somos antifascistas”, “No a las armas” y “Dinero para la sanidad”. En la concentración había banderas palestinas y de la paz.
El operativo de este sábado incluyó a agentes policiales, carabineros y militares que fueron desplegados en sectores estratégicos del centro histórico, estaciones de metro y zonas comerciales. La presencia de la Brigada Folgore forma parte del refuerzo anunciado tras los incidentes del fin de semana anterior.
Las movilizaciones se realizaron en Roma, Milán, Turín, Nápoles, Bari y Palermo, con convocatorias vinculadas al Movimiento 17 de Octubre. Los registros posteriores a los disturbios de la semana anterior se centraron en estudiantes universitarios, aunque también alcanzaron a estudiantes de secundaria, jóvenes y menores de edad.
Tras los disturbios del fin de semana pasado, la primera ministra Giorgia Meloni anunció una serie de medidas para evitar nuevos episodios de violencia. El paquete de medidas incluye la creación del delito de participación violenta en una manifestación, que contempla penas de hasta cinco años de prisión y multas de hasta 20.000 euros para quienes participen en acciones violentas en grupo.
“Si durante una marcha o una manifestación te unes a un grupo de 5 o más personas, te pones a tirar piedras, petardos, palos, pones en peligro la seguridad de todos, te arriesgas a hasta 5 años de cárcel y hasta 20.000 euros de multa”, precisó Meloni.
Además, el decreto introduce el principio de que “quien rompe paga, y si quien rompe es un menor, pagan sus padres”, añadió
Fuente: infobae.com














