Milán mantiene este sábado un operativo de seguridad reforzado en su centro histórico ante la posibilidad de que se repitan los violentos disturbios y saqueos que sacudieron la capital lombarda el fin de semana pasado.
Fuentes policiales confirmaron a la agencia de noticias EFE que la situación se monitorea de forma permanente, aunque sin nivel de alarma, ya que hasta el momento no se han detectado convocatorias de envergadura.
La vigilancia se extiende también a las redes sociales, canal habitual para la organización de este tipo de protestas. Una semana atrás, una movilización contra el alto costo de la vida derivó en actos violentos protagonizados por jóvenes y menores de edad en el corazón de la lujosa ciudad.
El llamado Movimiento 17 Octubre, un colectivo anónimo surgido tras aquellos incidentes, había convocado inicialmente una nueva manifestación para este sábado en la Plaza del Duomo. Sin embargo, la concentración fue anulada en un intento de tomar desprevenidas a las autoridades, y el grupo anunció que daría a conocer una nueva fecha en las próximas horas.
Comercios blindan sus escaparates con paneles de madera
La Plaza del Duomo, repleta de visitantes y turistas bajo un día soleado, luce custodiada por una decena de furgones policiales. Varios comercios de la zona protegieron sus escaparates con paneles de madera para evitar destrozos como los sufridos la semana previa.
El despliegue de seguridad incluye 500 militares enviados por el Gobierno central, paracaidistas de la Brigada Folgore, que patrullan la plaza, los túneles de la red de metro y calles comerciales como el Corso Buenos Aires. Su misión es reforzar la denominada Operación Calles Seguras, un programa activo desde 2008 que mantiene efectivos en las zonas más concurridas y turísticas del país.
El vicepresidente del Gobierno y ministro de Infraestructuras, Matteo Salvini, milanés de origen, recorrió el centro esta mañana para supervisar la situación y mostrar su respaldo a los comerciantes.
La jornada representa una prueba directa para la estrategia de seguridad del Ejecutivo de Giorgia Meloni, que además del envío de tropas aprobó un decreto con medidas disuasorias. Entre ellas, la obligación de los padres de costear los daños provocados por sus hijos y la posibilidad de retener de forma preventiva a personas —incluidos menores— que representen una amenaza durante manifestaciones.
273 asaltantes identificados, el más joven de apenas 11 años
En los disturbios de la semana pasada fueron identificados y denunciados 273 asaltantes, en su mayoría adolescentes y menores de edad —el más joven, de apenas 11 años—, de los cuales 40 fueron arrestados y enfrentan cargos por diversos delitos.
Una operación posterior, desplegada en 18 ciudades del norte de Italia tras el rastreo de redes sociales, permitió identificar a un centenar de personas —la mitad menores— por su presunta participación en los altercados previos.
Las autoridades permanecen en alerta en otros puntos del país ante la previsión de nuevas manifestaciones a lo largo de la tarde de este sábado.
Fuente: infobae.com














