A los 69 años, Ricardo Darín atraviesa una de las etapas más importantes de su vida y no solamente por el estreno de la película Lo dejamos acá, película de Netflix que coprotagoniza con Diego Peretti bajo la dirección de Hernán Goldfrid, sino y más especialmente, porque hace ocho meses asumió un nuevo rol. El 9 de febrero se convirtió en abuelo tras la llegada de Dante, el hijo del Chino Darín y Úrsula Corberó. Ahora, el actor reflexionó sobre cómo la nueva incorporación de la familia impactó en su vida y qué es lo más fuerte de esta nueva experiencia.
El martes 20 de octubre, los protagonistas de Lo dejamos acá estuvieron en Otro día perdido (eltrece). En un momento de la entrevista, en el que abordaron cuestiones más personales, Mario Pergolini le preguntó a Peretti: “¿Conocés al nieto? ¿Te mostró fotos?”. El actor respondió: “No, pero vi las fotos del nieto y lo baboso que está el abuelo”. Por su parte, Darín no disimuló su orgullo y felicidad y, con una pícara sonrisa, aseguró que “todos estamos enloquecidos de amor con él”.

“¿Es otra cosa?”, indagó el conductor y Ricardo le aseguró que sí. “Lo más fuerte es ver a tu hijo padre. Eso es lo más fuerte de todo”, se sinceró. “Con el nieto ya me va a caer la ficha. Yo tengo una prevención, que es la distancia –el bebé vive con sus padres en Barcelona, España–, entonces voy tomando con pinzas. Pero ver a tu hijo y a la mujer de tu hijo padres es algo que a mí me emociona muchísimo”, dijo mientras que en el estudio se hacían eco los aplausos.

“Y lo que empieza a pasar a partir de eso es que de golpe vuelven unas frases de tu hijo relacionadas con lo que es la paternidad que te reconfortan. La última que escuché fue: ‘Ahora estoy entendiendo un poco más todo’. Es la experiencia”, expresó conmovido.
Esta no es la primera vez que el protagonista de El Eternauta habla de su nieto. En marzo, contó en Puro Show (eltrece) qué sintió cuando lo vio por primera vez. “Mirá, es tan raro eso. En realidad, lo conocí en el mismo momento en el que Chino y Úrsula salían de la sala de parto. Ella venía en la camilla con el bebé y el Chino venía adelante, o sea, abría la puerta del ascensor y nosotros estábamos ahí”, reveló.

En este sentido, reconoció que en ese primer encuentro puso su atención en su propio hijo. “Lo primero que sentí, lo más fuerte que sentí fue verlo al Chino padre”, expresó y agregó: “Después vino todo lo demás, pero lo primero que sentí, muy fuerte, fue eso y dije: ‘Chinito padre, Dios mío, a lo que hemos llegado’”. Asimismo, aseguró que estaba “fantástico y feliz” en su nuevo rol de padre, sin embargo, remarcó que no podía darle consejos sobre la paternidad. “Es un muchacho muy temperamental. Además, cada uno tiene que hacer su propio camino”, sostuvo.
Fuente: La Nación — Espectáculos — ver publicación original.
Fuente: lanacion.com.ar














