Durante décadas, hablar del futuro de la construcción significó hablar de costos, materiales, financiamiento, tierra o demanda. Hoy esa ecuación empieza a incorporar una variable que puede convertirse en uno de los principales límites al crecimiento del sector: la disponibilidad de trabajadores calificados.La pregunta es sencilla, pero obliga a repensar el futuro de una industria esencial para cualquier economía: ¿Quiénes van a construir todo lo que el mundo necesita construir durante las próximas décadas?No se trata de una preocupación futura. La escasez de mano de obra ya afecta la capacidad productiva de las empresas constructoras en algunos de los principales mercados del mundo. Mientras la demanda de infraestructura aumenta, la fuerza laboral envejece, miles de trabajadores se acercan a la…
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