El apagón que dejó a oscuras a más de dos millones de personas el sábado pasado por la noche volvió a poner la calidad del servicio eléctrico en el centro de la discusión. Mientras el regulador investiga el episodio, que afectó a casi 600.000 usuarios de Edenor y Edesur, un informe preliminar permite mirar más allá del corte puntual y analizar la calidad del servicio: muestra dónde se interrumpe más veces el suministro, cuánto tiempo permanecieron sin luz los hogares, comercios e industrias y qué bonificaciones calculó el organismo con los últimos datos disponibles.Los peores registros se concentraron en el área de Edesur, particularmente en el sur del conurbano. San Vicente encabezó el relevamiento, con un promedio de 16,14 interrupciones…
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Fuente: lanacion.com.ar






