El escenario fue aplastante. Los bonos del Tesoro norteamericano ahora rinden 5,11% a 10 años, el nivel más alto desde abril de 2007. El anuncio de triplicar las recompras de estos títulos a USD 6.000 millones por parte del secretario del Tesoro, Scott Bessent, exacerbó el alza. El funcionario estadounidense intentó impulsar una baja de precios para que cedieran los rendimientos, pero el mercado respondió con desconfianza. Los inversores dejaron en claro que exigen tasas elevadas para mantener esos títulos en cartera. Parte de los fondos que estaban invertidos en bonos del Tesoro se trasladó a Obligaciones Negociables de empresas de inteligencia artificial, que ofrecen rendimientos atractivos.A los inversores les preocupa que Estados Unidos tenga un déficit fiscal de 6%…
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