Un estudio de la Universidad de Otago observó durante 4 semanas que cisnes negros y gaviotas dedicaron más tiempo al acicalamiento en zonas geotérmicas de Rotorua, Nueva Zelanda, donde hay vapor y gases ricos en azufre.La investigación publicada en la revista Ornithology registró el comportamiento de las aves y plantea que esos entornos podrían ayudarles a enfrentar parásitos o agentes que causan enfermedades.Según el artículo divulgado en Earth.com, el análisis reunió 334 observaciones durante casi 48 horas y comparó lugares con actividad geotérmica —manantiales calientes, pozas de barro en ebullición y respiraderos de vapor— con áreas cercanas sin esas condiciones.El interés surgió en la AntártidaLa profesora Ceridwen Fraser, de la Universidad de Otago, se interesó por esta posibilidad tras observar…
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