Un grito del exterior sacudió a la casa y Gran Hermano lanzó un fuerte comunicado: “Última advertencia”
Es el cantar de todas las ediciones de Gran Hermano: el hecho de que personas ajenas a la casa más famosa del país se acerquen a sus inmediaciones a gritar determinadas frases afecta en gran manera a los participantes del reality y atenta contra el aislamiento.
Ante un primer episodio en esta Generación Dorada, el “Big” no dudó en referirse a los “hermanitos” y a sacudir a la casa recordando el protocolo para este caso particular: “Ustedes saben que existen normas específicas con respecto a los gritos provenientes del exterior. No pueden hacerse los desentendidos. Quizás no recuerdan el protocolo establecido para estas situaciones. Cada vez que se registra un grito, deben ingresar inmediatamente al interior de la casa”, comenzó indicando.
Y añadió: “Además, es importante que no hagan mención sobre lo escuchado. No pueden hablar sobre eso. Hagan de cuenta que no sucedió. A pesar de que ustedes conocen perfectamente estas normas de comportamiento, se empecinan en incumplirlas”, continuó Gran Hermano, visiblemente encendido.
“Anoche hubo un grito. Muchos de ustedes estaban en el jardín. Tras lo cual, los envié a la casa. Aunque saben de la prohibición, algunos decidieron hablar sobre lo que escucharon, creyeron entender, repito, creyeron entender. O, en todo caso, construyeron en su imaginación el mensaje que quisieron recibir o compartir con el resto de los jugadores”, siguió.
Y fue tajante: “Y eso está prohibido. También indagaron preguntar sobre qué fue lo que gritaron desde el exterior. Fueron muchos los participantes involucrados en este episodio. Y cada uno de ustedes sabe el nivel de responsabilidad que tuvo. En esta casa, los gritos no tienen entidad. Y siempre, siempre hay que poner en duda lo que escuchan”.
Finalmente, advirtió: “No pretendan utilizar los gritos en beneficio propio. Entiendan que se exponen a una sanción. La próxima vez que observe una conducta similar, estableceré castigos grupales e individuales. Y créanme, no van a gustarles. Es mi última advertencia. Cualquier duda, me consultan en el confesionario. Buenas tardes”.