El antes conocido como Kaufmann, un estadounidense de 47 años, cambió legalmente su nombre a Rexal Ford en 2019. Sin embargo, en Malta, en 2022, era conocido como Daniel R. Foster y tenía un pasaporte británico y documentos de residencia malteses a ese nombre. Tres años después, cuando contrató una embarcación para viajar de Malta a Sicilia, tenía un documento de identidad italiano que lo identificaba como Matteo Capozzi, nombre que también aparecía junto a su fotografía en una página de IMDb, ahora eliminada, en la que se atribuía créditos de producción en importantes proyectos cinematográficos.
“¿Vas a obsesionarte con los nombres que uno usa por conveniencia?”, me preguntó Ford cuando saqué el tema de sus múltiples pasaportes. “¿Me estás diciendo que nunca fingiste ser alguien que no eres? ¿Ni una sola vez?”.
Este jueves, en el Tribunal de lo Penal de Roma, Ford fue declarado culpable de doble homicidio y ocultamiento de un cadáver por, según la Fiscalía, asesinar a su pareja de 28 años, Anastasia Trofimova, y a su hija de 11 meses, y abandonar sus cuerpos en un parque público. La jueza Paola Roja leyó el veredicto sin hacer comentarios y condenó a Ford a cadena perpetua, con tres años de aislamiento.
El abogado de Ford dijo que esperaba que se apelara el veredicto, una práctica habitual en Italia, donde incluso los delitos menores pueden ser objeto de dos instancias de apelación.
Detrás del veredicto había un caso largo y sensacionalista, marcado por un misterio macabro, historias inverosímiles e identidades cambiantes, en el que se entrecruzaban las estafas y el mundo del cine. Era la historia de un hombre que agasajaba con comidas y vinos a posibles inversionistas y productores en los mejores restaurantes de Roma, mientras él y su familia vivían en las calles y dormían en un parque.
En varias entrevistas realizadas antes y durante el juicio, en la prisión romana de Rebibbia y en la unidad psiquiátrica del Hospital Santo Spirito, Ford sostuvo que no había cometido los asesinatos.
“Yo no tuve nada que ver”, me dijo con su relajado acento californiano cuando nos conocimos en la sala de visitas de la prisión, en octubre de 2025.
Otras afirmaciones suyas no fueron tan consistentes. Cuando hablamos en mayo, en la unidad psiquiátrica durante una pausa de su juicio por asesinato, Ford afirmó ser “John Montgomery, de Inglaterra”. También me dijo que era espía y que otras personas presentes en la sala eran clones. El tribunal había autorizado su hospitalización por lo que denominó un “trastorno psiquiátrico breve”, pero ordenó su regreso después de que un especialista designado por el tribunal determinara que había mejorado y que probablemente estaba “fingiendo una psicosis”.
Antes de los asesinatos, en 2023, Ford consiguió convencer al organismo cinematográfico italiano de que le concediera casi US$ 1 millón para un proyecto cinematográfico falso, según el Ministerio de Cultura, en un escándalo que provocó la renuncia de un funcionario del Gobierno.
Un hallazgo perturbador y un llamado nacional para obtener pistas
El 7 de junio de 2026, una niña que jugaba en una estructura de juegos infantiles en el parque Villa Doria Pamphili de Roma vio lo que creyó que era una muñeca debajo de unos arbustos. Era el cuerpo de una bebé. Su niñera dio la voz de alarma y llamaron a la Policía.
En menos de una hora de búsqueda en el parque, el más grande de la ciudad, la Policía también encontró el cuerpo de una mujer, en un estado avanzado de descomposición que impedía reconocerla. Tenía el cabello rubio y las autoridades pudieron identificar cuatro tatuajes distintivos: un esqueleto con una tabla de surf en la parte externa del brazo derecho, alas de aves entrelazadas en la parte interna del mismo brazo, una elaborada guirnalda floral con estrellas colgantes en el abdomen y un diseño rojo con alas en la parte interna del pie derecho.
Las autopsias revelaron que las dos eran madre e hija y que habían muerto en días distintos: la mujer, alrededor del 4 o 5 de junio, y la niña, a última hora del 6 de junio, un día antes de que encontraran sus cuerpos. Las causas de muerte, informaron las autoridades, fueron asfixia y estrangulamiento, sin fracturas, hematomas ni marcas. Es posible que la niña llevara días sin recibir alimento antes de que la mataran, pero no presentaba otras lesiones, dijeron los fiscales ante el tribunal durante el juicio.
Durante más de una semana, las dos permanecieron sin identificar. Finalmente, después de que el programa italiano de televisión sobre personas desaparecidas “Chi L’ha Visto” difundiera imágenes de los tatuajes, alguien llamó para decir que reconocía el del tobillo. Pertenecía a una mujer a la que la persona había visto a menudo con un hombre y una bebé en Campo de’ Fiori, en el centro de Roma.
Poco después, otra persona envió al programa una fotografía de esa misma familia. En ella, el hombre sangraba por la sien tras lo que, según quien envió la imagen, había sido una pelea en estado de ebriedad. La mujer, dijo, parecía intentar consolarlo mientras sostenía a la bebé.
Más personas llamaron y aseguraron haber visto a la pareja en un Starbucks, en un mercado local de verduras y en el parque donde a veces dormían. Los medios informaron, y los fiscales confirmaron durante el juicio, que la Policía se había encontrado con el hombre dos veces entre el 5 y el 6 de junio, cuando se comportaba de manera errática, aparentemente ebrio, y llevaba consigo a la bebé, que todavía estaba viva.
En ambas ocasiones, la Policía dijo que había dejado marchar al hombre después de que mostrara su pasaporte estadounidense y sus credenciales cinematográficas. Al preguntarle por los incidentes, un portavoz de la Policía de Roma dijo que habitualmente detienen a “estadounidenses borrachos” y luego los dejan ir. El portavoz afirmó, y declaró ante el tribunal, que Ford les había dicho a los agentes que su esposa estaba durmiendo en la habitación del hotel.
Giuseppe Cascini, el fiscal principal del caso, dijo que los policías involucrados en esos encuentros habían sido sancionados por no intervenir.
La Policía también había recibido una llamada telefónica a última hora de la noche del 6 de junio de un adolescente de 16 años que dijo haber visto a un hombre cargando a una “bebé inerte” en la calle, junto a Villa Doria Pamphili, cerca de un lugar donde hay una abertura en el muro del parque. La Policía no envió una patrulla para comprobarlo, en parte porque el adolescente admitió que había pasado toda la noche en una discoteca, dijo el fiscal adjunto Antonio Verdi durante sus alegatos finales.
Una detención en Grecia
Ford dijo en una entrevista que no había visto ninguna de las noticias difundidas después del hallazgo de los cuerpos. “No hablo italiano y no veo las noticias italianas”, afirmó.
¿Acaso sabía algo de las muertes? “¿Cómo iba a saberlo?”, respondió. “Ella se llevó a la bebé y me dejó por un antiguo novio que era rico”.
El 11 de junio, cámaras de seguridad lo captaron cuando salía de la zona de Campo de’ Fiori con una gran maleta oscura con ruedas, que los investigadores nunca encontraron. Con su pasaporte a nombre de Rexal Ford, voló a la isla griega de Skiathos, famosa por haber servido de escenario para la película “Mamma Mia”.
La Policía afirma que rastreó su pasaporte y su teléfono celular para localizarlo, con ayuda del FBI, y que fue detenido en virtud de una orden de Interpol. Según el abogado que lo representaba entonces, no se opuso a la extradición y fue trasladado de regreso a Italia el 13 de junio, cuando se hicieron públicos su nombre y sus diversos alias. La Fiscalía de Roma acabaría anunciando los nombres de las fallecidas el 18 de junio.
Ford negó cualquier participación en los asesinatos y acusó a los investigadores italianos de ser “mafiosos” que querían ir tras él, según las pruebas presentadas por el fiscal principal durante el juicio.
Después de que “Chi L’ha Visto” emitiera varios episodios sobre los asesinatos, una mujer rusa de Siberia se puso en contacto con el programa y dijo ser la madre de Anastasia Trofimova. Los productores la llevaron a Roma en avión, donde les contó que ella y su esposo habían perdido el contacto con su hija en Malta, pero que sabía que Trofimova había tenido una bebé con un “rico productor de cine estadounidense”.
Uno de los productores del programa dijo en una entrevista que la mujer no tenía fotografías de su hija para compartir y que tampoco podía aportar muchos detalles sobre su vida. A través de un intérprete, contó que su hija había perdido todos sus documentos cuando su mochila cayó al mar durante el viaje de la familia de Malta a Italia en 2025.
Los padres, que se identificaron como tales, no pudieron presentar suficiente documentación para repatriar el cuerpo de su hija a Siberia. Dejaron de comunicarse con las autoridades italianas, dijo Arturo Salerni, el abogado que representa los intereses de las víctimas, y no estuvieron disponibles para regresar a Roma ni para declarar durante el juicio por asesinato.
Durante los alegatos finales del juicio, Verdi mostró un video de baja calidad grabado con un teléfono, en el que Trofimova sostenía a la bebé y que, según dijo, había sido enviado por los padres de Trofimova. En la grabación, Trofimova habla en inglés mientras la bebé se mueve inquieta sobre su regazo.
Los cuerpos de la madre y la hija siguen congelados en una morgue de Roma, sin que nadie los haya reclamado, dijo el médico forense al finalizar el juicio.
Hacer películas desde Malta
Ford dijo que conoció a Trofimova en Malta, en el pueblo pesquero de Marsaskala, en 2022. “Tuvimos una relación, pasábamos tiempo juntos y luego desapareció durante aproximadamente un año”, contó. “Después apareció en la puerta de mi casa y me arrepiento de haberla dejado entrar”.
Ford dijo que una mesera de cabello oscuro conocida como Ana, que trabajaba en el bar St. Thomas Bay del pueblo, podía confirmar que la pareja había estado allí. Una mesera del bar que coincidía con esa descripción y que se negó a dar su apellido cuando se le preguntó dijo que había sido amiga de Ford y Trofimova, a quien todos conocían como Stella. Ford utilizaba una tarjeta de crédito a nombre de Daniel R. Foster, contó, pero todos lo llamaban Rexal o Rex, y ella había supuesto que eso significaba la inicial R. de su segundo nombre.
El arrendador de Ford en Marsaskala, que pidió no ser identificado por temor a posibles repercusiones negativas para su negocio de alquileres, dijo que Ford se había registrado con el apellido Foster y que pagaba el alquiler por períodos de seis meses.
Ford dijo que, mientras estuvo en Malta, trabajaba en una película titulada “Food Fight: The Great Culinary Battle of Malta”. La película figuraba en IMDb y luego fue eliminada, pero todavía aparece en otras bases de datos, que describen su argumento como el enfrentamiento entre “dos rivales despiadados que se enfrentan en esta intensa batalla por la supremacía culinaria del Mediterráneo”. Nunca se estrenó.
También durante su estancia en Malta, según contó, solicitó al Ministerio de Cultura de Italia una subvención cinematográfica para un proyecto llamado “Stelle della Notte”, que produciría su propia empresa, Tintagel Films, junto con la productora italiana Coevolutions. La solicitud se presentó en 2020 y, después del proceso interno de evaluación del organismo cinematográfico, la subvención se concedió en 2023.
En Roma, Ford agasajaba con comidas lujosas a posibles financiadores de “Stelle della Notte” y les prometía una producción repleta de estrellas, rodada en lugares exclusivos y costosos, como la Piazza Navona, el Castel Sant’Angelo y algunas de las mejores terrazas de la Ciudad Eterna, según tres personas que participaron en las reuniones. Presumía de viajar en avión entre Japón, Nueva Zelandia, Inglaterra y Hawai para ultimar diversos proyectos cinematográficos. Un documento obtenido por la televisión italiana y presentado ante el tribunal afirmaba que el presupuesto contemplaba a Harrison Ford como protagonista, por US$ 4 millones, y a Kevin Spacey como alternativa, por US$ 600.000. Según la solicitud fraudulenta de subvención, el chef Gordon Ramsay se interpretaría a sí mismo.
Marco Perotti, productor ejecutivo de Coevolutions, insistió en una declaración jurada incorporada como prueba en que la película para la que había firmado conjuntamente la solicitud de subvención era auténtica, pero dijo que no tenía idea de que estaba “trabajando con un asesino”. Perotti no respondió a las solicitudes de comentarios, pero sigue produciendo películas con productores italianos e internacionales.
Una travesía clandestina
La hija de la pareja nació en casa el 14 de junio de 2024, con la asistencia de una partera rusa llamada Rita, según Ford. Contactada personalmente en Malta, Rita confirmó que había asistido al parto, pero no recordaba la fecha exacta.
Ford dijo que se había comunicado con la Embajada de EE.UU. en Malta para registrar a la niña, pero no existen registros de un nacimiento en el extranjero de una hija de un ciudadano estadounidense en la fecha que él indicó. Los fiscales dijeron ante el tribunal de Roma que la niña no tenía un certificado de nacimiento legal y que Ford, como único progenitor vivo, es la única persona que podría gestionar la repatriación de su cuerpo.
Ford afirmó que Trofimova trabajaba como pirata informática para una organización criminal rusa cuando se conocieron. Describió un hotel en Marsaskala donde, supuestamente, ella había trabajado con un grupo que lavaba dinero para esa organización.
Un investigador antimafia de Malta dijo en una entrevista que tanto el hotel como Trofimova, que vivía en Malta con otra identidad, habían sido objeto de una investigación por actividades de piratería informática. La investigación sobre Trofimova se cerró después de su muerte, según el investigador.
Cuando visité el hotel en cuestión, un edificio bajo de cemento con una piscina en un patio interior y una decoración deteriorada de los años 80, un guardia que hablaba ruso me impidió acceder al segundo piso y dijo que las habitaciones estaban alquiladas “para un evento”. Fuera del edificio había varios generadores, cables y antenas Starlink.
Ford afirmó que él y Trofimova habían empezado a desviar fondos de las personas para las que ella trabajaba y que el robo había sido descubierto. Entre ese problema y la falta de documentos de la bebé, dijo, necesitaban escapar de Malta de forma anónima, en una embarcación privada.
“Teníamos que irnos sin que nos siguieran”, afirmó.
Los investigadores italianos dijeron que Giovanni Costagliola, operador de un servicio de embarcaciones en La Valeta, capital de Malta, les había contado que Ford se puso en contacto con él por mensaje de texto, bajo el nombre de Matteo Capozzi, para solicitar un traslado para su “esposa y su bebé” y preguntar si necesitaban documentación. Después de que le explicara a Ford que el seguro exigía los documentos, Costagliola declaró ante el tribunal: “Nunca volvió a ponerse en contacto conmigo”.
Según la reconstrucción de sus movimientos presentada durante el juicio por asesinato, la familia llegó a Ragusa, Sicilia, en un yate privado en marzo de 2025. El capitán que los trasladó declaró que la mujer y la bebé permanecieron en silencio durante el trayecto de 90 minutos.
Desde Sicilia, la familia viajó en tren a Roma, donde Ford se puso en contacto con Federico Carro, un autor de libros de fantasía con quien intentaba cerrar un acuerdo. Le dijo a Carro que estaba tratando de conseguir financiación para comprar los derechos de una de sus novelas. Carro contó a la televisión pública RAI que Ford le había dicho que estaba buscando locaciones en Malta, Nueva Zelandia y después Islandia. Carro dijo que Ford también le había contado que era hijo de la estrella de rock Lita Ford, de The Runaways.
El 5 de abril, Carro se reunió con Ford, Trofimova y la bebé, a quien le presentaron como Sara. Hablaron varias veces más sobre distintos proyectos, pero luego Ford le dijo a Carro que había regresado a Inglaterra.
El 5 de junio, Ford dejó un último mensaje de voz en el teléfono de Carro, que se incorporó como prueba en el juicio por asesinato. En él, Ford preguntaba si él y la bebé podían quedarse en casa de Carro durante unas noches.
“Ahora estoy de vuelta en Roma, solo con mi hija”, dijo Ford. La madre de la bebé, afirmó, lo había dejado por un antiguo novio adinerado.
Un “enfoque poco convencional”
Después de que Ford fuera trasladado de regreso a Roma y acusado de doble homicidio, Nicola Borrelli, director general de Cine y Audiovisual del Ministerio de Cultura de Italia, renunció a su cargo y el ministerio pidió disculpas a los contribuyentes italianos por haber concedido la subvención cinematográfica.
El organismo cinematográfico italiano abrió una investigación para determinar cómo se había aprobado la subvención. Una de las líneas de investigación buscaba establecer si Trofimova había utilizado sus habilidades de piratería informática para falsificar parte de la información de antecedentes que hacía que Tintagel Films, la empresa de Ford, pareciera legítima. Un abogado de Borrelli declinó comentar si la investigación había encontrado algo que respaldara esa hipótesis.
En nuestras entrevistas, Ford presumía a menudo de películas que había realizado anteriormente, entre ellas una titulada “Story: The Movie”, de 2008. En un video de YouTube, Ford, que entonces se apellidaba Kaufmann, aparece en una entrevista durante el estreno como director de la película. En la grabación se lo ve joven y seguro de sí mismo, y le dice al entrevistador: “Estoy emocionado por mi debut… Tuve suerte con el reparto porque, sabes, en realidad seguí un enfoque un tanto poco convencional”.
Ford no estuvo presente durante la lectura del veredicto. Su abogado dijo que su cliente se había negado a reunirse con él desde junio y que, cuando Ford regrese al tribunal para una apelación, “la próxima vez no seré yo”.
El fiscal Verdi, al hablar con los medios después del veredicto, describió a Ford como “frío, calculador, manipulador y un narcisista patológico”.
“Tiene una personalidad fuerte y definida”, dijo Verdi, “pero es un impostor al que se le acabó el juego”.
Fuente: cnnespanol.cnn.com














