Reprogramaron los testigos y declarará un chofer que trabajaba para el “10”

Maradona, la mayor figura de la historia del fútbol mundial, murió a los 60 años el 25 de noviembre de 2020

Maradona, la mayor figura de la historia del fútbol mundial, murió a los 60 años el 25 de noviembre de 2020

Los fiscales que investigan la muerte de Diego Armando Maradona reprogramaron el cronograma de los cinco nuevos testigos que declararán a partir de esta semana, con lo cual  este martes será el turno de Maximiliano Trimarchi, el último chofer que tuvo el “10”, informaron fuentes judiciales.

Si bien estaban previstas para este martes las declaraciones de Luciano “Lucho” Strassera, un abogado exnovio de Gianinna Maradona que visitaba a su ex suegro como personal trainer, y la de Rodolfo Benvenutti, un médico de confianza del abogado Víctoir Stinfale que estuvo en la Clínica Olivos, ambos testigos notificaron a la fiscalía que estaban en viajes en el exterior y por ese motivo no podían presentarse a declarar esta semana.

Por ello, los fiscales de San Isidro Patricio Ferrari, Cosme Iribarren y Laura Capra, citaron para este martes en la Fiscalía General de San Isidro de la calle Acassuso 476, a Trimarchi, un chofer empleado por Matías Morla para la logística de Maradona.

La casa de Colegiales de Trimarchi fue allanada en diciembre pasado por los fiscales, quienes además le secuestraron su teléfono celular, porque el día del fallecimiento del exDT de Gimnasia, el chofer estuvo en el barrio San Andrés de Tigre donde falleció el “10” porque había llevado a la psicóloga Agustina Cosachov y al psicólogo Carlos Díaz, y no quedó identificado en el acta del procedimiento.

El chofer es hermano del abogado Marcelo Trimarchi, socio de Morla, y de Andrea Verónica Trimarchi, la contadora del exfutbolista y de Sattvica SA, la sociedad que tiene la explotación de las marcas comerciales “Maradona”.

En tanto, para el miércoles a las 12, fue citada Vanesa Morla, hermana del exapoderado del “10” y quien se encargaba de las compras y de todos los pagos para la logística en torno al exjugador de Argentinos Juniors, Boca, Newell’s, Barcelona, Napoli y Sevilla.

Este jueves a las 12 será el turno de Rocío Geraldine Oliva, la expareja de Maradona, que ya había sido citada para el 1° de septiembre, pero cuya declaración había siodo postergada porque para esa fecha estaba haciendo aislamiento preventivo luego de haber regresado de un viaje que había hecho al exterior, en el marco de lo que indican las medidas sanitarias por la pandemia de coronavirus.

Oliva estaba separada de Maradona desde fines de 2019 y, según declararon algunos miembros del entorno, Diego estaba deprimido por ello.

La ronda de testigos continuará la semana próxima, cuando el martes 21 deban comparecer a la fiscalía los testigos postergados de este martes.

“Lucho” Strassera es un abogado que entre 2013 y 2015 fue novio de Gianinna Maradona, la menor de las dos hijas que el “10” tuvo con Claudia Villafañe.

Fuentes judiciales indicaron a Télam que Strassera era un allegado que continuaba frecuentando a Maradona y que incluso lo entrenaba como personal trainer en la casa del country de Brandsen hasta unos días antes de la operación por un hematoma subdural que, luego, derivó en la internación domiciliaria en Tigre.

También el próximo martes, pero a las 13, fue citado Benvenutti, director y jefe de cirugía del Hospital Privado Nuestra Señora de la Merced, y que es el médico que el abogado Stinfale llevó a la Clínica Olivos el 3 de noviembre pasado para supervisar la neurocirugía a la que fue sometido Maradona.

Maradona, la mayor figura de la historia del fútbol mundial, murió a los 60 años el 25 de noviembre de 2020 al mediodía, en una casa del barrio privado San Andrés, de Tigre, donde transitaba la internación domiciliaria que está bajo investigación penal en la justicia de San Isidro.

La autopsia determinó que murió como consecuencia de un “edema agudo de pulmón secundario a una insuficiencia cardíaca crónica reagudizada” y descubrieron en su corazón una “miocardiopatía dilatada”.

Tras las conclusiones de una junta médica, siete profesionales de la salud fueron imputados por “homicidio simple con dolo eventual”, figura penal que prevé de 8 a 25 años de prisión y que fue elegida por los fiscales tras una investigación en la que concluyeron que el equipo médico de Maradona fue “deficiente”, “temerario” e “indiferente”, y que sabía que el “10” podía morirse y no hizo nada para evitarlo.

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