El subsecretario de Ciencia y Tecnología, César Oscar Lencina, presentó formalmente su renuncia indeclinable a partir del 29 de octubre de 2026. En su planteo, plasmado en la dimisión, el ex funcionario habló de «las dificultades persistentes» para ejercer sus funciones debido a la «falta de una comunicación eficiente y soporte institucional».
Según reportó la agencia Noticias Argentinas, Lencina también enumeró cuestionamientos por «situaciones de destrato y desconsideración hacia el personal en el entorno de trabajo». El militar, que había sido designado por el decreto 1056/2026, también remarcó que las conductas observadas «no condicen en absoluto» con su manera de conducir organizaciones ni con su trayectoria en el liderazgo de equipos,
Ante ese escenario, concluyó su carta de renuncia anunciando que que optaba por dar «un paso al costado» ante la imposibilidad material de sostener la labor cotidiana. La nota oficial dirigida a la titular del área, Adriana Baravalle, con copia directa al jefe de Gabinete, Diego Santilli.
En septiembre, el gobierno de Javier Milei nombró a Lencina, comodoro de la Fuerza Aérea Argentina, como subsecretario de Ciencia y Tecnología de la Nación, en otra maniobra que profundiza el nombramiento de militares en áreas que eran ocupadas por civiles. Como oficial en actividad, el decreto ordena adecuar la situación de revista de Lencina conforme al artículo 38 de la Ley para el Personal Militar N° 19.101.
Lencina es licenciado en Sistemas Aéreos y Aeroespaciales por el Instituto Universitario Aeronáutico y magíster en Relaciones Internacionales por la Universidad del Salvador. En su trayectoria dentro de la Fuerza Aérea, desempeñó funciones en el área de Investigación y Desarrollo (I+D) y ejerció la jefatura de la Base Aérea Militar de Mar del Plata y de la Base Antártica Marambio.
Fuente: eldestapeweb.com














