El estrés forma parte de la respuesta humana ante demandas físicas, emocionales o sociales que exceden los recursos disponibles en un momento determinado. Puede aparecer frente a problemas laborales, dificultades económicas, conflictos familiares, enfermedades o cambios relevantes en la rutina. Sus manifestaciones no son iguales para todas las personas, ya que intervienen la experiencia previa, la edad, el contexto social y la percepción de cada situación.Cuando esa presión se sostiene, puede alterar el descanso, la energía, el estado de ánimo y la capacidad de mantener hábitos cotidianos. También activa mecanismos hormonales diseñados para responder a una amenaza inmediata, aunque estos pueden tener efectos persistentes si la tensión se vuelve crónica. De acuerdo con la ciencia, desencadena cambios fisiológicos y conductuales…
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