Según reveló The New York Times, el fundador de PayPal y presidente de Palantir trasladó temporalmente a su familia a Buenos Aires, donde ya compró una mansión y mantiene reuniones con Javier Milei. Su llegada coincide con el impulso oficial a un “pasaporte dorado” para atraer grandes inversores y reabre el debate sobre si Argentina puede convertirse en un refugio para las grandes fortunas del mundo.