OpenAI y Anthropic buscan mantener un control significativo sobre la información que los evaluadores externos de inteligencia artificial pueden publicar, ante el temor de que sus informes revelen secretos comerciales o datos confidenciales que podrían beneficiar a sus competidores.La postura de ambas compañías abre un debate sobre la independencia de las auditorías de seguridad y la transparencia necesaria para identificar los riesgos de modelos cada vez más avanzados.Según una investigación de Reuters, los dos laboratorios mantienen conversaciones sobre las condiciones que deben cumplir las organizaciones independientes encargadas de examinar sus sistemas. Entre las medidas consideradas figuran la supervisión de los equipos evaluadores y restricciones para impedir que quienes revisan los modelos de una empresa trabajen simultáneamente con otra.El conflicto surge…
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