CÓRDOBA.- “Me siento bien en la empresa. Este trabajo me sacó de la calle. Limpié vidrios de autos desde los 15 años hasta los 36. El 31 de agosto cumplí 37 y los festejé teniendo un empleo”, contó a LA NACION Jonatan Ariel Rodríguez. Es una de las 12 personas que hasta hace pocos meses trabajaban como limpiavidrios en los semáforos de la ciudad de Córdoba, actividad que fue prohibida por el Código de Convivencia provincial, y que consiguieron un empleo formal.Lo hicieron después de capacitarse en un programa piloto impulsado por la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) Regional Córdoba. Comienza ahora una nueva etapa con 24 participantes, todas mujeres, y con la cámara que reúne a las empresas de limpieza,…
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