El fenómeno de El Niño podría provocar lluvias más intensas de lo habitual en Salta, con riesgo de inundaciones, desbordes de ríos y cortes de rutas. Así lo advirtió José Volante, coordinador nacional del Programa de Recursos Naturales y Gestión Ambiental del INTA, durante una entrevista en Qué Pasa al Mediodía, donde explicó qué puede pasar en los próximos meses y por qué la provincia no está fuera de riesgo.
Según el especialista, las precipitaciones podrían superar entre un 30% y un 40% los valores normales. Sin embargo, aclaró que la principal preocupación no pasa solamente por la cantidad de agua acumulada, sino por la intensidad con la que puede caer en períodos cortos.
«Lo que puede llegar a suceder es muy probablemente es que las precipitaciones sean superiores a las normales con volúmenes que pueden llegar hasta el 30, 40%», sostuvo Volante.
El referente del INTA explicó que pueden producirse tormentas muy fuertes en sectores puntuales, mientras que en localidades cercanas las lluvias podrían ser mucho menores o incluso no registrarse.
Qué regiones de Salta podrían verse afectadas por el Súper Niño
Durante la entrevista en Que Pasa al Mediodía, Volante señaló que los escenarios climáticos nacionales ubican principalmente a la región Pampeana y al noreste argentino (NEA) entre las áreas con mayores señales de riesgo.
Sin embargo, aclaró que esto no significa que Salta esté a salvo. El problema, explicó, es que los modelos climáticos de mediano plazo tienen limitaciones para representar la complejidad de las regiones andinas.
El piedemonte, las sierras subandinas, la zona altoandina y la Puna presentan mayores niveles de incertidumbre en estas proyecciones. Por eso, la ausencia de una señal clara de riesgo no garantiza que no ocurran fenómenos extremos.
«Esto no quiere decir que nos deja a nosotros fuera de riesgo«, advirtió el coordinador del INTA.
El especialista extendió la advertencia a Salta, Jujuy, Catamarca y parte de Tucumán, donde las condiciones atmosféricas pueden generar episodios de lluvias intensas en diferentes puntos del territorio.
El antecedente de 1982, 1997 y 2015 que preocupa al INTA
Para explicar por qué es importante prepararse, Volante recordó que en 1982, 1997 y 2015 se registraron eventos extremos asociados a El Niño que tuvieron impacto en la región.
Por ese motivo, recomendó que cada municipio, distrito y localidad revise los registros periodísticos y los antecedentes de inundaciones, calles anegadas, barrios afectados y rutas cortadas.
La idea es identificar cuáles fueron los sectores más vulnerables durante esos episodios y utilizar esa información para anticiparse a posibles emergencias.
«Esa sería la recomendación más clara, porque se puede esperar que suceda exactamente lo mismo», expresó el especialista, en referencia a la importancia de estudiar los eventos anteriores.
Volante también pidió que vecinos y productores agropecuarios se informen y tomen medidas preventivas. Aclaró que su intención no es generar temor, sino impulsar una preparación basada en los antecedentes disponibles.
Por qué hablan de un Súper Niño y qué puede pasar en verano
El fenómeno recibe el nombre de Súper Niño por la magnitud que podría alcanzar el calentamiento de las aguas del océano Pacífico ecuatorial, en un contexto atravesado por el cambio climático.
Volante explicó que las temperaturas del océano influyen en los patrones de lluvia y en otras condiciones atmosféricas que afectan a la Argentina. Durante la entrevista, también mencionó registros históricos de temperaturas marinas y la posibilidad de que el episodio alcance características excepcionales.
Para los próximos meses, el escenario podría combinar tormentas torrenciales con períodos de temperaturas elevadas y varios días secos entre una lluvia y otra.
Esa alternancia puede generar dificultades para la producción agropecuaria. Los períodos de calor y falta de agua entre precipitaciones intensas pueden afectar los cultivos, incluso en una temporada con lluvias superiores a los valores habituales.
El especialista aclaró que los modelos climáticos del Servicio Meteorológico Nacional no informan una probabilidad específica de ocurrencia para todos estos escenarios. Por eso, no corresponde presentar como un hecho confirmado que toda la provincia tendrá inundaciones o que las lluvias se comportarán de la misma manera en cada localidad.
El trabajo del INTA y el Servicio Meteorológico para mejorar los pronósticos
Volante también mencionó el proyecto Enandes, en el que participan el Servicio Meteorológico Nacional y el INTA, con la colaboración de la provincia de Salta.
La iniciativa abarca países andinos como Bolivia, Perú y Colombia, y busca mejorar los modelos de predicción para territorios con una geografía compleja.
El objetivo es contar con herramientas más ajustadas a las características de estas regiones, donde la interacción entre distintos factores atmosféricos dificulta anticipar con precisión qué ocurrirá en cada zona.
La advertencia del INTA, entonces, no implica que las inundaciones estén confirmadas. El mensaje es que existe un escenario que merece atención, especialmente en los sectores que ya sufrieron anegamientos o cortes durante eventos anteriores.
Fuente: quepasasalta.com.ar














