Las amenazas de bomba obligaron a desviar una serie de vuelos por toda Europa este jueves, tan solo dos días después de que al menos siete vuelos recibieran amenazas similares.
Nadie se atribuyó la responsabilidad de las alertas del martes y las autoridades no señalaron culpables.
El jueves, Aer Lingus informó que un vuelo de Dublín a Roma fue desviado a Normandía, en Francia, como medida de precaución por motivos de seguridad.
Un vuelo de Finnair procedente de Helsinki fue escoltado por dos cazas de la fuerza aérea italiana hasta el aeropuerto de Roma Fiumicino tras una amenaza de bomba este jueves por la mañana, según informó un portavoz del aeropuerto a CNN.
La Policía italiana continúa realizando controles de seguridad para detectar explosivos. El aeropuerto no sufrió interrupciones en su servicio y los vuelos despegan y aterrizan con normalidad, añadió el portavoz.
Medios búlgaros informaron del aterrizaje de emergencia de tres aeronaves tras amenazas de bomba. Dos de los aviones, procedentes de Copenhague y Madrid, aterrizaron sin incidentes en Sofía, la capital búlgara, según informó Reuters, citando a medios locales. Un tercer avión, procedente de Londres, aterrizó en Plovdiv, Bulgaria, según los informes.
Reuters también informó que la aerolínea polaca LOT había recibido un informe sospechoso sobre uno de sus aviones que había despegado de Varsovia. Posteriormente, aterrizó sin problemas en Bruselas, según informaron los medios belgas.
Fuente: cnnespanol.cnn.com














