Las altas temperaturas y la falta de lluvias marcaron el verano de 2026 en buena parte de Europa. En Hungría, esa combinación desembocó en una sequía que dejó los suelos con menos humedad, redujo el caudal de los ríos y agravó la falta de agua disponible en el país.El servicio meteorológico HungaroMet informó que fue el verano más seco desde 1901 y el segundo más cálido de los últimos 126 años.De acuerdo con Euronews, la escasez de lluvias no comenzó en verano. Se arrastraba desde la segunda mitad de 2025 y continuó durante el invierno, cuando las precipitaciones volvieron a quedar por debajo de lo habitual. Por eso, al llegar los meses de más calor, la tierra y las reservas…
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