En los Países Bajos, un pequeño campo anegado entre Ámsterdam y La Haya alberga lo que hace dos décadas hubiera parecido imposible: el cultivo de arroz en suelo neerlandés. El cambio climático elevó las temperaturas lo suficiente como para que este grano, asociado a Asia, crezca ahora en una nación famosa por sus vacas y sus molinos de viento.La iniciativa, impulsada por investigadores de la Universidad e Investigación de Wageningen (WUR) y la Universidad de Leiden, abarca apenas 0,6 hectáreas y aspira a producir unas tres toneladas de arroz de grano corto —apto para sushi o risotto— en esta primera etapa, según informó Euronews.Sin embargo, su alcance va mucho más allá de la diversificación agrícola: el equipo científico lo concibe…
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